Teherán.- Irán todavía no habría alcanzado sus objetivos finales en el actual enfrentamiento con Estados Unidos y pretende reforzar su capacidad militar de disuasión hasta elevar significativamente el costo de cualquier futura acción contra el país, según declaró un alto mando de la Guardia Revolucionaria iraní.
El general de brigada Mohammad Reza Naqdi, principal asesor del comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI), abordó la situación durante una entrevista con el medio estadounidense PBS.
“No, todavía no hemos alcanzado nuestro objetivo final. Eso está claro”, manifestó Naqdi.
El alto mando sostuvo además que, desde la perspectiva iraní, Teherán se considera vencedor hasta este momento y espera mantener esa posición durante la evolución del conflicto.
“Hasta ahora, somos los vencedores. En el futuro, seguiremos siendo vencedores”, afirmó.
Sus declaraciones representan la valoración del funcionario iraní sobre el desarrollo del enfrentamiento.
Teherán apuesta por aumentar su capacidad de disuasión
Naqdi aseguró que uno de los principales objetivos estratégicos de Irán es alcanzar un nivel de capacidad militar que reduzca las posibilidades de recibir nuevos ataques.
“Tenemos que lograr una capacidad de disuasión para que el enemigo nunca se atreva a atacarnos y podamos vivir con seguridad”, señaló.
El general sostuvo que la experiencia acumulada mientras continúe el conflicto también permitiría a las fuerzas iraníes desarrollar mayores conocimientos sobre cómo enfrentarse militarmente a Estados Unidos.
Según explicó, Irán no había experimentado previamente una guerra directa de estas características con Washington que permitiera a sus fuerzas adquirir ese tipo de experiencia operacional.
Naqdi plantea generar un mayor desgaste
Consultado sobre si Teherán pretende prolongar el conflicto hasta que el presidente estadounidense, Donald Trump, concluya su mandato, Naqdi planteó el desgaste del adversario como una de las posibles vías para reforzar la disuasión iraní.
El militar mencionó la posibilidad de extender el enfrentamiento hasta un próximo período presidencial estadounidense para aumentar los costos asociados al conflicto.
De acuerdo con su planteamiento, el objetivo sería que cualquier gobierno o actor que considere atacar nuevamente a Irán tenga presente las consecuencias que podría enfrentar.
Las declaraciones sugieren que Teherán considera la duración y el costo del conflicto como factores que podrían influir en futuras decisiones de sus adversarios.
Canciller iraní también reivindica capacidad del país
Las palabras de Naqdi coinciden con declaraciones recientes del ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, quien ha defendido públicamente la capacidad de Irán para resistir la presión militar y política de sus adversarios.
Araghchi aseguró que funcionarios de diferentes países le habían expresado sorpresa por la respuesta iraní frente a Estados Unidos e Israel.
El canciller afirmó que, desde la perspectiva de Teherán, Irán consiguió mantenerse frente a sus adversarios y finalmente llevarlos hacia las negociaciones.
Se trata, al igual que las declaraciones de Naqdi, de la valoración presentada por las autoridades iraníes sobre el desarrollo del conflicto y los contactos diplomáticos.
Trump acusa a Irán de cambiar posiciones en las negociaciones
Mientras las autoridades iraníes reivindican su capacidad de resistencia, el presidente estadounidense mantiene una postura crítica frente a Teherán.
Trump calificó a los representantes iraníes como “negociadores muy retorcidos” debido a las diferencias que continúan dificultando un entendimiento entre las partes.
Según el mandatario estadounidense, los representantes de Irán aceptarían determinadas condiciones durante las conversaciones para posteriormente negar públicamente haber llegado a esos acuerdos.
“Aceptan algo y luego salen ante la prensa y dicen que nunca estuvieron de acuerdo con ello”, sostuvo Trump.
Las acusaciones reflejan las divergencias que persisten entre Washington y Teherán pese a los contactos destinados a buscar una solución al enfrentamiento.
Guerra y negociación siguen marcando la relación entre Washington y Teherán
Las declaraciones de Naqdi, Araghchi y Trump muestran que ambas partes mantienen discursos contrapuestos sobre el desarrollo del conflicto y las condiciones necesarias para alcanzar una eventual salida negociada.
Irán sostiene que busca alcanzar una capacidad de disuasión suficientemente fuerte para impedir nuevas acciones militares en su contra, mientras Washington mantiene sus críticas sobre la posición iraní durante las negociaciones.
Por el momento, las declaraciones del alto asesor de la Guardia Revolucionaria apuntan a que Teherán no considera cumplidos todos sus objetivos y que el fortalecimiento de su capacidad para desalentar futuras agresiones continúa siendo una de sus principales prioridades.















