Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó abierta este lunes la posibilidad de nuevas acciones contra Irán al evitar precisar cuál será el próximo paso de su Administración después de la más reciente ronda de negociaciones entre Washington y Teherán.
Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, una periodista recordó al mandatario que había descrito las conversaciones como una última oportunidad para Irán antes de una posible “decapitación” y le preguntó qué sucedería ahora.
“Ya lo verán”, respondió Trump sin ofrecer mayores detalles.
El mandatario volvió a utilizar la misma expresión cuando fue interrogado posteriormente sobre las decisiones que podría tomar su Gobierno respecto a la República Islámica.
No descarta una “escalada masiva”
Trump también fue cuestionado directamente sobre si una posible “escalada masiva” contra Irán continuaba siendo una opción para Estados Unidos.
“Bueno, ciertamente tenemos esa capacidad si queremos hacerlo”, manifestó el presidente.
Sin embargo, no explicó qué tipo de acciones podrían estar siendo consideradas ni estableció un plazo para adoptar una decisión.
“Sí, ya lo verán”, reiteró.
Las declaraciones mantienen la incertidumbre en torno al futuro inmediato de las relaciones entre Washington y Teherán, mientras continúan las tensiones entre ambos países.
Trump pone el foco en la presión económica
Durante sus declaraciones, el presidente estadounidense también se refirió a la situación económica de Irán.
Trump afirmó que el país todavía podría “causar problemas”, pero sostuvo que se encuentra “totalmente quebrado”.
Según el mandatario estadounidense, Irán no tendría recursos suficientes para pagar a sus soldados y estaría experimentando una inflación de 309 %.
Trump no indicó durante esas declaraciones cuál era la fuente de la cifra utilizada sobre la inflación iraní.
Estas afirmaciones se producen después de que el presidente señalara que Washington mantiene sus conversaciones con Teherán “de bajo perfil” y que, por el momento, su estrategia está centrada en ejercer presión económica.
El estrecho de Ormuz continúa entre los puntos de tensión
Las relaciones entre Estados Unidos e Irán también mantienen como uno de sus principales focos de tensión la situación en el estrecho de Ormuz.
De acuerdo con la información suministrada, Irán condiciona la reapertura de esa estratégica vía marítima al fin del bloqueo naval y de las acciones estadounidenses que Teherán considera ilegales y agresivas.
El estrecho constituye un punto de especial importancia dentro de las actuales tensiones debido a su relevancia para el tránsito marítimo internacional.
Incertidumbre tras nueva ronda de negociaciones
Las declaraciones de Trump llegan después de una nueva etapa de contactos entre Estados Unidos e Irán, sin que el mandatario estadounidense haya detallado públicamente cuáles serán las siguientes decisiones de su Administración.
Sus respuestas mantienen sobre la mesa tanto la vía de la presión económica como la posibilidad de una escalada más intensa, aunque el presidente no anunció ninguna medida concreta.
Por el momento, Trump ha optado por mantener la incertidumbre sobre su estrategia frente a Teherán, limitándose a asegurar que Estados Unidos posee capacidad para intensificar sus acciones si decide hacerlo.










