El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, achacó a Ucrania y los países que le apoyan la falta de interés por un proceso político para resolver la crisis. Además, acusó a Occidente de estar rematando a la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).
"Hasta el momento no vemos ninguna señal del Gobierno de Kiev ni de sus amos de estar dispuestos a empezar un proceso político", declaró Lavrov en una rueda de la prensa en Macedonia del Norte al concluir la reunión ministerial de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa [OSCE] que se celebró del 30 de noviembre al 1 de diciembre.
Lavrov subrayó que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, "firmó hace año y medio un decreto que prohíbe las negociaciones con el Gobierno de [el líder ruso] Vladímir Putin y se rehúsa a derogarlo".
Rusia lleva a cabo desde el 24 de febrero de 2022 la operación militar especial en Ucrania, cuyos objetivos, según el presidente ruso, son proteger a la población de Donbás de "un genocidio por parte del régimen de Kiev" y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la OTAN hacia el este.
El ministro consignó que las delegaciones de Rusia y de Ucrania consensuaron los acuerdos de paz a finales de marzo de 2022 en Estambul, Turquía, tras varias rondas de negociaciones.
Lavrov remarcó que Rusia ya había denunciado esto en varias ocasiones y "ahora los propios ucranianos lo confirmaron".
Antes y después del inicio de la operación rusa, los países de la OTAN, el bloque bélico que lidera Estados Unidos, suministraron grandes cantidades de armas a Kiev. Además, EEUU y los países de su órbita, entre ellas las naciones de la Unión Europea, el Reino Unido y otras, intensificaron su 'guerra de sanciones' contra los ciudadanos, empresas e instituciones de Rusia.
"La degradación total" dentro de la OSCE
Asimismo, al ofrecer una rueda de prensa al término de una reunión ministerial de la OSCE en Skopie, el canciller ruso denunció "la degradación total de cuanto se había creado" en todas las dimensiones de la seguridad: política y militar, económica y humana.
El canciller ruso afeó al jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, y a su homólogo estadounidense, Antony Blinken, por rehuirle y retirarse de Skopie antes de su llegada.
"Estarán pensando que así ponen de manifiesto su intención de aislar a Rusia, pero creo que se han amilanado, tienen miedo a toda conversación honesta con los hechos en la mano", supuso Lavrov.
Con 57 Estados participantes en América del Norte, Europa y Asia, la OSCE es la organización de seguridad regional más grande del mundo. La capital de Macedonia del Norte, Skopie, acoge del 30 de noviembre al 1 de diciembre las reuniones del consejo ministerial de la OSCE.
El año pasado, Lavrov faltó a la reunión ministerial ya que Polonia, que tenía la presidencia rotatoria de la OSCE, le denegó el visado. En 2023, los ministros de Exteriores de Ucrania, los tres países bálticos y Polonia, boicotearon la reunión en protesta por la asistencia de su homólogo ruso.