Teherán.- El comandante en jefe del Ejército de Irán, Amir Hatami, anunció que se otorgará una recompensa equivalente a US$30,000 a integrantes de las fuerzas iraníes que capturen o maten a un militar estadounidense que Teherán considere invasor de su territorio.
La declaración fue realizada durante una ceremonia con motivo del Día del Periodista, de acuerdo con la información difundida por la agencia iraní Tasnim.
Hatami sostuvo que la iniciativa cuenta con respaldo popular y que sería aplicada “con la participación del pueblo”.
La medida representa una nueva escalada en la retórica entre Irán y Estados Unidos, en un contexto de fuertes tensiones políticas y militares entre ambos países.
Estado Mayor iraní endurece su discurso
Paralelamente, la Jefatura del Estado Mayor Conjunto de Irán difundió un mensaje en el que aseguró que las fuerzas del país mantendrán su posición frente a lo que califican como agresiones estadounidenses.
El organismo afirmó que no retrocederá hasta lograr lo que describió como la derrota de sus adversarios en la región y reiteró que las Fuerzas Armadas responderán ante cualquier acción que consideren una amenaza contra el territorio iraní.
Las expresiones corresponden a la posición oficial difundida por las autoridades iraníes.
Teherán condiciona recompensa a militares considerados “invasores”
Según el anuncio de Hatami, la recompensa estaría específicamente vinculada a militares estadounidenses que ingresen en territorio iraní bajo la consideración de fuerzas invasoras.
El material suministrado no detalla el mecanismo mediante el cual se financiaría, administraría o entregaría el incentivo anunciado.
Tampoco precisa si existe una normativa formal que regule su aplicación más allá de las declaraciones realizadas por el jefe militar iraní.
Crece disputa retórica por el estrecho de Ormuz
Las declaraciones se producen además en medio de un nuevo cruce verbal relacionado con el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas estratégicas de la región.
Según el material suministrado, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó recientemente que Washington controla de facto la zona y realizó declaraciones sobre una eventual apropiación del estrecho.
Irán rechazó esas expresiones.
El viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, sostuvo que el estrecho seguirá bajo soberanía iraní y descartó que Estados Unidos pueda modificar esa realidad mediante declaraciones políticas o despliegues militares.
Estas versiones forman parte de las posiciones públicas atribuidas a ambas partes en el material proporcionado.
Tensión entre Washington y Teherán continúa aumentando
El nuevo anuncio del Ejército iraní añade presión a unas relaciones ya marcadas por amenazas, advertencias militares y diferencias sobre la seguridad regional.
Teherán insiste en que sus Fuerzas Armadas actuarán frente a cualquier incursión extranjera que considere una violación de su territorio.
Washington, por su parte, ha mantenido una fuerte presión política y militar sobre Irán, de acuerdo con la información suministrada.
La posibilidad de recompensar acciones contra soldados estadounidenses introduce un nuevo elemento de confrontación verbal en un escenario ya caracterizado por la elevada tensión entre ambos gobiernos.












