Washington.– Los problemas de abastecimiento denunciados a bordo del portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln estarían relacionados con los daños ocasionados por ataques iraníes contra instalaciones de Estados Unidos en Baréin durante las primeras etapas de la guerra con Irán.
De acuerdo con un reporte publicado por The New York Times y reproducido por otros medios, el ataque con misiles y drones afectó instalaciones utilizadas por la Armada estadounidense para apoyar logísticamente sus operaciones en Medio Oriente, obligando al Pentágono a modificar su sistema de aprovisionamiento.
El ataque contra instalaciones vinculadas a la Quinta Flota de Estados Unidos en Manama ocurrió el 28 de febrero. Reportes de la época confirmaron daños en la base, incluido un almacén, aunque la magnitud total de las afectaciones no fue divulgada públicamente de manera inmediata.
Ataque alteró la cadena de suministro
La base estadounidense en Baréin ha funcionado como un importante punto de apoyo para las operaciones navales de Washington en Medio Oriente.
Según el reporte periodístico, los daños y el riesgo de nuevos ataques llevaron a Estados Unidos a trasladar parte de sus operaciones de abastecimiento hacia Diego García, en el océano Índico.
La isla alberga una estratégica base militar conjunta del Reino Unido y Estados Unidos y se encuentra a unos 3,500 kilómetros de las zonas donde han operado grupos de portaaviones estadounidenses en el golfo de Omán, aumentando considerablemente las distancias necesarias para transportar suministros.
Ese cambio habría complicado el envío regular de alimentos, productos de higiene y otros insumos necesarios para mantener las operaciones de una tripulación de aproximadamente 5,000 personas a bordo del USS Abraham Lincoln.
Nueve meses de despliegue pasan factura
El problema logístico se produce en medio de un despliegue excepcionalmente prolongado.
La Marina estadounidense informó el viernes que el USS Abraham Lincoln acumulaba 266 días desplegado, incluidos unos 200 días en una zona de combate, con más de 10,000 salidas aéreas realizadas durante su misión.
Familiares y legisladores han denunciado durante las últimas semanas problemas relacionados con suministros, agua, plomería, comunicaciones y el deterioro de la salud mental de miembros de la tripulación.
La Marina reconoce que la extensión de los despliegues supone una presión considerable para el personal, aunque sostiene que algunos reportes sobre las condiciones a bordo han sido exagerados. Un funcionario naval también aseguró que los tripulantes continúan teniendo acceso a agua potable y opciones de alimentación.
Marina admite dificultades para recibir productos frescos
El secretario interino de la Marina estadounidense, Hung Cao, reconoció que los planes de alimentación tuvieron que ser ajustados cuando no fue posible recibir productos frescos, aunque afirmó que no se dejó de servir ninguna comida.
Cao señaló igualmente que los marineros han sido llevados “a sus límites” durante la misión, pero defendió la respuesta de la tripulación y aseguró que el portaaviones cumplió con las operaciones asignadas.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, también ha rechazado las versiones más graves sobre las condiciones a bordo y sostiene que estas han sido presentadas de manera distorsionada.
Crece preocupación por la salud mental
La prolongación del despliegue ha generado especial preocupación por el bienestar emocional de los marineros.
Familiares de tripulantes y legisladores estadounidenses han advertido sobre el agotamiento causado por meses de operaciones, la ausencia de escalas prolongadas en puertos y la incertidumbre sobre la duración de la misión.
La Marina, sin embargo, asegura que no ha identificado un incremento en los reportes de ideación o intentos suicidas a bordo y afirma que mantiene disponibles servicios médicos, psicológicos y religiosos para los integrantes de la tripulación.
Trump resta importancia a la duración del despliegue
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también fue cuestionado sobre las condiciones del USS Abraham Lincoln y la preocupación de las familias.
Trump rechazó el viernes que el despliegue haya sido excesivamente largo y señaló que el portaaviones sería sustituido próximamente por otra embarcación.
Sus declaraciones se produjeron mientras varios legisladores demócratas reclamaban respuestas al Pentágono sobre las condiciones de los marineros y la sostenibilidad de mantener operaciones navales prolongadas en Medio Oriente.
USS Abraham Lincoln regresará a Estados Unidos
La Marina estadounidense confirmó que el USS Abraham Lincoln regresará próximamente a casa como parte de una rotación que las autoridades califican de planificada.
“El USS Abraham Lincoln completó su despliegue y regresará pronto a casa”, informó Hung Cao en un comunicado oficial difundido el 14 de agosto.
El portaaviones USS George Washington se dirige desde el Pacífico hacia Medio Oriente y se espera que sustituya al Abraham Lincoln, un movimiento que temporalmente podría dejar al Pacífico occidental sin un portaaviones estadounidense desplegado.
La crisis alrededor del Abraham Lincoln ha puesto así bajo mayor escrutinio no solo las condiciones de su tripulación, sino también la capacidad logística de Estados Unidos para sostener durante largos períodos operaciones navales de alta intensidad en Medio Oriente.












