El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, afirmó que recientes declaraciones del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, constituyen una “admisión explícita” de complicidad en la agresión contra la República Islámica.
Según Baghaei, para Teherán estaba claro que la Alianza Atlántica y algunos de sus Estados miembros participaron en el diseño, ejecución o apoyo a las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán.
La acusación fue difundida por medios iraníes y se produce en medio de nuevas tensiones entre Teherán, Washington y sus aliados occidentales.
Irán habla de responsabilidad internacional
Baghaei sostuvo que las palabras del jefe de la OTAN tienen dos dimensiones. La primera, dijo, sería una admisión de complicidad en la comisión de lo que Irán califica como crimen de agresión contra su territorio.
El vocero iraní afirmó que esa supuesta confesión “puede ser invocada ante cualquier tribunal” y señaló que tanto Rutte como los países miembros de la OTAN que hubieran participado en decisiones o acciones relacionadas podrían enfrentar responsabilidad internacional.
También indicó que, en el plano individual, esos hechos podrían ser susceptibles de persecución penal.
Declaraciones de Rutte en Washington
La reacción iraní se produjo después de la visita de Mark Rutte a Washington, donde se reunió con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Durante ese encuentro, Trump volvió a cuestionar el nivel de apoyo de algunos aliados europeos en las operaciones contra Irán.
Rutte respondió que, aunque hubo casos específicos que generaron decepción en Washington, en términos generales los aliados europeos habían estado del lado de Estados Unidos.
El secretario general de la OTAN también se refirió al uso de bases y operaciones aéreas desde territorio europeo en el contexto de la ofensiva estadounidense.
Teherán acusa a Estados Unidos e Israel
Irán sostiene que los ataques ejecutados por Estados Unidos e Israel contra su territorio constituyen una agresión ilegal y una violación del derecho internacional.
Teherán ha insistido en que los países que hayan facilitado logística, infraestructura, decisiones políticas o apoyo militar deben rendir cuentas.
Baghaei afirmó que cada día se conocen nuevas dimensiones de la agresión militar y de la presunta participación de otros países en las operaciones contra Irán.
Nueva tensión con la Alianza Atlántica
Las declaraciones elevan la tensión entre Irán y la OTAN, en un momento marcado por acusaciones cruzadas, ataques recientes y debates sobre el papel de aliados europeos en operaciones militares impulsadas por Washington.
Hasta el momento, la acusación de Teherán forma parte de su posición diplomática y política frente a la Alianza Atlántica.
No obstante, el Gobierno iraní plantea que las declaraciones de Rutte podrían ser utilizadas como elemento de responsabilidad internacional si se abren procesos ante instancias competentes.
Contexto regional delicado
El intercambio ocurre en un escenario de alta tensión en Medio Oriente, tras ataques contra territorio iraní y respuestas militares atribuidas a la Guardia Revolucionaria.
La situación ha incrementado la preocupación internacional por una posible ampliación del conflicto, especialmente por el impacto que una escalada podría tener sobre la seguridad regional, las rutas marítimas y los mercados energéticos.
Irán insiste en que continuará denunciando ante la comunidad internacional lo que considera una agresión coordinada contra su soberanía.












