Teherán.– Irán anunció este sábado 15 de agosto que alcanzó un entendimiento con Omán sobre un nuevo plan para el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, en medio de las tensiones que mantienen afectado el tránsito por una de las vías marítimas de mayor importancia estratégica para el comercio internacional.
El anuncio fue realizado por el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, quien afirmó que las conversaciones entre Teherán y Mascate avanzaron positivamente y permitieron establecer una nueva configuración para las rutas de navegación.
La propuesta forma parte de negociaciones más amplias entre Irán y Omán para definir la futura gestión del tráfico comercial por el estrecho, incluyendo cuestiones técnicas, jurídicas, medioambientales y de seguridad.
Irán atribuye obstáculos a Estados Unidos
Según la versión difundida por Teherán, el entendimiento fue alcanzado pese a las “obstrucciones” que las autoridades iraníes atribuyen a Estados Unidos.
Baghaei sostuvo que el avance fue resultado de la cooperación entre distintas instituciones iraníes, incluyendo los sectores de Relaciones Exteriores, Defensa, Seguridad y Medioambiente.
Las autoridades iraníes han señalado previamente que las partes llegaron a un entendimiento sobre las coordenadas geográficas de la ruta marítima propuesta, un elemento central del mecanismo que buscan establecer para la navegación comercial por Ormuz.
Informaciones publicadas este sábado señalan que la finalización del denominado “mapa de navegación” constituye uno de los principales avances del proceso, aunque todavía quedan aspectos del esquema general por definir.
Acuerdo no significa reapertura inmediata de Ormuz
Irán ha insistido en separar las negociaciones con Omán de una eventual normalización total del tránsito por el estrecho.
El canciller iraní, Abbas Araghchi, ha señalado que las conversaciones con Mascate tienen carácter técnico y bilateral y que el establecimiento de una nueva ruta marítima no significa, por sí solo, la reapertura completa de Ormuz.
Teherán sostiene que las rutas utilizadas antes del actual conflicto ya no resultan adecuadas y que debe establecerse un nuevo esquema para ordenar el tránsito de las embarcaciones.
Las autoridades iraníes también vinculan una eventual normalización de la navegación a cambios en la actuación de Estados Unidos en la zona. Washington, por su parte, ha defendido la libre navegación internacional por el estrecho.
Irán y Omán llevan meses negociando
Las conversaciones sobre Ormuz no comenzaron este sábado.
En junio, Omán e Irán, como países ribereños del estrecho, expresaron oficialmente su compromiso de trabajar para garantizar un tránsito seguro conforme al derecho internacional y acordaron mantener conversaciones mediante un grupo de trabajo conjunto de sus ministerios de Exteriores.
Las partes plantearon entonces avanzar hacia un acuerdo sobre la futura administración de la navegación, los servicios asociados y otros aspectos relacionados con el tránsito.
Posteriormente, el Ministerio iraní de Exteriores informó que ambos gobiernos habían alcanzado consenso sobre las coordenadas geográficas de una ruta propuesta y se encontraban trabajando en la redacción de los principales puntos de un entendimiento.
¿Por qué es estratégico el estrecho de Ormuz?
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo y constituye una ruta fundamental para las exportaciones energéticas de varios países de Medio Oriente.
Las alteraciones de la navegación en la zona tienen repercusiones internacionales debido al elevado volumen de petróleo, gas y mercancías que históricamente transitan por este corredor marítimo. Las recientes tensiones militares han reducido significativamente el tráfico y aumentado la preocupación por la seguridad de los buques.
El anuncio de Teherán representa, por tanto, un avance en las negociaciones sobre la futura organización del tránsito marítimo, pero no equivale todavía a una normalización plena de la navegación por el estrecho. Las condiciones de implementación y otros aspectos del eventual acuerdo continúan sujetos al desarrollo de las conversaciones y de la situación regional.










