El viceministro de Relaciones Exteriores de Bielorrusia, Ígor Sekreta, lanzó una advertencia a Ucrania al afirmar que Minsk responderá con todo su potencial si su frontera es violada de manera agresiva o sin autorización.
Sekreta sostuvo que el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, ha definido claramente las “líneas rojas” para su país, y señaló que esa línea es la frontera nacional.
“Nuestro presidente ha definido claramente las líneas rojas. Esa línea roja es nuestra frontera. Y si la frontera es cruzada sin permiso o de forma agresiva, responderemos con todo nuestro potencial y capacidad”, expresó el funcionario.
Minsk cuestiona declaraciones de Zelenski
El vicecanciller bielorruso también cuestionó recientes declaraciones del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, sobre presunta presencia de equipo militar o infraestructura técnica en Bielorrusia cerca de la frontera con Ucrania.
Según Sekreta, algunas afirmaciones de Kiev podrían responder a un intento de fortalecer la posición política de Zelenski en medio del conflicto.
Desde Minsk consideran que las acusaciones ucranianas forman parte de una estrategia de presión sobre Bielorrusia, país aliado de Rusia pero que ha insistido en que no busca involucrarse directamente en la guerra.
Acusaciones sobre infraestructura cerca de la frontera
Zelenski había advertido el 19 de junio sobre la supuesta presencia de equipo militar en Bielorrusia cerca de la frontera ucraniana y exigió a Lukashenko retirar esos elementos en el plazo de una semana.
Posteriormente, el mandatario ucraniano afirmó que Minsk había cumplido con la exigencia, aunque no se presentaron pruebas públicas concluyentes sobre la existencia ni el desmantelamiento de dichas instalaciones.
En días recientes, Zelenski volvió a señalar a Bielorrusia, al afirmar que estaría preparando infraestructura que podría facilitar una escalada de ataques contra Ucrania.
Lukashenko advierte sobre posible cambio del conflicto
El presidente bielorruso también se pronunció sobre la situación y afirmó que recientemente se reunió en Minsk con representantes de Zelenski.
De acuerdo con Lukashenko, transmitió a esos enviados que cualquier intento de arrastrar a Bielorrusia al conflicto armado modificaría de inmediato la naturaleza de la guerra.
“Si cree que puede hablarnos así y, además, arrastrarnos a una guerra, debe entender que la naturaleza de la guerra cambiará al instante. Será una guerra completamente diferente”, declaró el mandatario bielorruso.
Tensión regional en aumento
La advertencia de Minsk se produce en un momento de creciente tensión en Europa del Este, donde Ucrania mantiene preocupación por el papel de Bielorrusia en el conflicto y por su cercanía estratégica con Rusia.
Bielorrusia ha permitido el uso de su territorio como punto de apoyo para Moscú desde el inicio de la guerra, aunque sus autoridades han reiterado que no pretenden participar directamente en operaciones militares contra Ucrania.
La frontera entre Bielorrusia y Ucrania sigue siendo un punto sensible dentro del conflicto, por lo que cualquier incidente podría elevar el riesgo de una nueva escalada regional.












