WASHINGTON. — El ambiente previo al Campeonato Mundial de Fútbol quedó marcado por una serie de incidentes relacionados con registros exhaustivos, interrogatorios, deportaciones y denegaciones de visas contra delegaciones deportivas, representantes de medios internacionales y aficionados.
Los reportes surgen a pocos días de la inauguración del torneo, mientras la FIFA, organismo rector del fútbol mundial, no ha emitido hasta el momento un pronunciamiento oficial sobre los casos señalados.
De acuerdo con las informaciones difundidas, las selecciones de Senegal y Uzbekistán fueron sometidas a revisiones físicas completas al llegar a Estados Unidos, uno de los países anfitriones del evento.
Los agentes locales habrían requisado el equipaje de mano y las maletas de los integrantes de ambos equipos.
Interrogatorios y deportaciones
Entre los casos reportados figura el del delantero iraquí Aymen Hussein, quien fue retenido e interrogado en el aeropuerto de Chicago.
Tras casi siete horas de interrogatorio, al futbolista se le permitió la entrada al país.
También se informó que el reconocido árbitro somalí Omar Artán fue detenido a su llegada a Miami, donde se le negó el ingreso a Estados Unidos.
En otro caso, el fotógrafo oficial de la selección de Irak, Talal Salah, también fue deportado.
Según los reportes, tanto Artán como Salah contaban con visas vigentes al momento de su llegada.
Rechazo de visas a prensa y delegaciones
La controversia también incluye la denegación de visados a un número considerable de periodistas iraníes y de varios países africanos, quienes no podrán cubrir el torneo.
De igual forma, se reportó que a 14 miembros del cuerpo técnico y administrativo de la selección de Irán les fue negada la visa de ingreso a Estados Unidos.
Además, decenas de aficionados marroquíes habrían enfrentado dificultades para obtener visas estadounidenses, pese a haber invertido miles de dólares en boletos para partidos y reservas de hotel.
Malestar antes del torneo
Los incidentes han generado malestar entre delegaciones deportivas y representantes de la prensa internacional, en un contexto de alta expectativa por el inicio de la Copa Mundial.
La situación coloca bajo presión a las autoridades organizadoras y migratorias, debido al impacto que estas medidas pueden tener en la participación de equipos, personal técnico, periodistas y fanáticos.
Mientras se acerca el inicio del torneo, persisten los cuestionamientos sobre los procedimientos aplicados en los aeropuertos y consulados, así como sobre la falta de una respuesta pública por parte de la FIFA ante los reportes de controles considerados humillantes y decisiones migratorias que han afectado a distintos participantes del evento.













