Madrid, España.– El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, acusó a varios países europeos de reaccionar ante la crisis migratoria de Ceuta movidos por el “prejuicio, bulos, ignorancia o interés político”, en medio de un creciente enfrentamiento dentro de la Unión Europea sobre la protección de las fronteras exteriores y el funcionamiento del espacio Schengen.
Sánchez expresó su “seria preocupación” mediante una carta dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y al presidente del Consejo Europeo, António Costa.
En la comunicación calificó como egoístas, polarizadoras y contrarias al derecho europeo las propuestas de algunos gobiernos de limitar la cooperación Schengen con España como respuesta a la entrada masiva de migrantes desde Marruecos.
Sánchez pide reunión urgente de ministros
El mandatario solicitó la convocatoria de una videoconferencia extraordinaria de los ministros del Interior de la Unión Europea para analizar la crisis y acordar una respuesta común.
Sánchez defendió que la seguridad de las fronteras exteriores debe ser una responsabilidad compartida por todos los Estados miembros y no únicamente de los países ubicados en primera línea.
El Gobierno español afirma que recuperó el control de la frontera de Ceuta en menos de 48 horas, prestó asistencia humanitaria y logró el retorno a Marruecos de prácticamente todas las personas que habían ingresado irregularmente.
Italia mantiene controles temporales
La principal confrontación diplomática se produjo con Italia, cuyo Gobierno reintrodujo controles fronterizos temporales para pasajeros procedentes de España en conexiones marítimas y aéreas.
La decisión no supone la expulsión de España del espacio Schengen ni el cierre completo de las fronteras. Se trata de verificaciones selectivas, especialmente sobre ciudadanos de países no pertenecientes a la Unión Europea que lleguen desde territorio español.
Los controles estarán vigentes durante agosto, según la información difundida por la agencia italiana ANSA.
La primera ministra Giorgia Meloni presentó la decisión como una medida destinada a proteger la seguridad nacional y prevenir posibles movimientos secundarios de migrantes hacia otros países europeos.
Veintidós países también reclaman coordinación
Italia y Dinamarca promovieron otra carta dirigida a las autoridades europeas, suscrita por 22 Estados miembros, para solicitar igualmente una reunión extraordinaria de los ministros del Interior.
El documento pide reforzar las fronteras exteriores, ampliar la asistencia de Frontex, evaluar la cooperación de la Unión Europea con Marruecos y mejorar los procedimientos de retorno.
Entre los firmantes figuran Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Chipre, Estonia, Finlandia, Grecia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia y Suecia. España y Francia no aparecen entre los suscriptores.
La carta reconoce, sin embargo, que no se habían detectado desplazamientos irregulares desde Ceuta hacia otros países europeos. Por tanto, el respaldo a la petición de coordinación no implica que todos los firmantes apoyen exactamente las mismas restricciones adoptadas por Italia.
Comisión Europea acepta videoconferencia
Ursula von der Leyen respaldó la celebración de una videoconferencia extraordinaria para evaluar lo sucedido y afirmó que la lucha contra la inmigración irregular requiere solidaridad y una respuesta europea unificada.
La presidenta de la Comisión destacó que la mayoría de las personas que entraron irregularmente regresaron a Marruecos mediante la actuación de las autoridades españolas y marroquíes.
También aseguró que ninguna de ellas había llegado a la España peninsular ni a otros países de la Unión Europea.
La Comisión recordó además que Ceuta tiene un régimen fronterizo especial y no está sometida de la misma manera que la España continental a las normas ordinarias de libre circulación de Schengen.
Sánchez responde con cifras de Frontex
Ante las críticas, Sánchez divulgó datos atribuidos a Frontex sobre las detecciones de cruces fronterizos irregulares acumuladas entre 2021 y 2026.
Las cifras presentadas por el mandatario colocan a Italia en primer lugar, con 478,600 detecciones; seguida por la ruta de los Balcanes occidentales, con 340,600; Grecia, con 259,800, y España, con 234,760.
“La solidaridad y la empatía son opcionales. El respeto a los tratados europeos y a los datos, no”, manifestó Sánchez al divulgar la comparación.
Los datos de Frontex contabilizan detecciones de cruces y no necesariamente personas únicas. Un mismo individuo puede ser registrado más de una vez si intenta atravesar diferentes puntos de la frontera.
España defiende su gestión migratoria
El Gobierno español sostiene que la presión migratoria venía reduciéndose antes de la llegada extraordinaria registrada en Ceuta y rechaza que el episodio sea consecuencia directa de sus políticas de regularización.
Sánchez considera que las medidas unilaterales debilitan la confianza entre los Estados miembros y pueden perjudicar uno de los principales logros de la integración europea: la libre circulación de personas.
Sus críticos, en cambio, reclaman mayores garantías para impedir movimientos secundarios y consideran necesario reforzar los controles mientras se determina cómo pudo producirse una entrada de tal magnitud.
La crisis ha dejado expuestas dos posiciones dentro de la Unión Europea: una que exige controles inmediatos y otra que reclama preservar Schengen y gestionar conjuntamente las fronteras exteriores.
Pese al enfrentamiento político, ambos grupos coinciden en solicitar una reunión urgente y una mayor coordinación europea para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.












