Zúrich, Suiza.– La FIFA defendió su propuesta para crear la filial FIFA Forward Enterprise y aseguró que no pretende vender el fútbol ni ceder el control de sus competiciones, pese al rechazo de UEFA y Concacaf y a la amenaza europea de boicotear los torneos organizados por el organismo mundial.
En un comunicado publicado este viernes, la FIFA afirmó que informaciones mediáticas incorrectas alteraron el proceso de consulta previsto con sus 211 federaciones miembro. No obstante, la entidad no especificó cuáles reportes consideraba erróneos.
“Nadie está vendiendo el fútbol”, afirmó el organismo, que anunció que continuará sometiendo la propuesta al análisis de las asociaciones nacionales antes de adoptar una decisión definitiva.
¿Qué propone FIFA Forward Enterprise?
De acuerdo con la explicación de la FIFA, FIFA Forward Enterprise trasladaría las actividades comerciales y operativas relacionadas con la organización de sus eventos a una nueva filial.
La FIFA sostiene que mantendría permanentemente la propiedad y el control de esa empresa, por lo que, según su versión, la estructura de gobierno del organismo y de sus competiciones no sería transferida a los inversionistas.
La entidad plantea que una gestión comercial más eficiente generaría ingresos adicionales que serían distribuidos entre sus 211 federaciones miembro para financiar el desarrollo del fútbol en cada país.
Federación recibiría hasta US$40 millones
La propuesta contempla que cada asociación nacional reciba US$20 millones en fondos de FIFA Forward durante el período 2027-2030, independientemente de que respalde o rechace el proyecto.
Además, el denominado programa FIFA Fast Forward ofrecería otros US$20 millones por federación mediante una financiación extraordinaria y única sustentada en inversión externa.
La participación en este segundo componente sería voluntaria si la propuesta finalmente es aprobada. FIFA insiste en que el capital externo no otorgaría a los inversionistas control sobre su gobernanza.
El organismo también aclaró que FIFA Forward Enterprise no será creada si no obtiene el respaldo de la mayoría de sus asociaciones miembro. En ese escenario, sus actuales operaciones comerciales permanecerían sin modificaciones.
UEFA amenaza con retirar sus selecciones
La explicación de la FIFA llega después de que la UEFA y sus 55 federaciones rechazaran unánimemente la propuesta.
El organismo europeo sostiene que el proyecto permitiría a inversionistas privados adquirir intereses económicos vinculados con la Copa Mundial y otras competiciones, lo que generaría una presión permanente para priorizar la rentabilidad sobre los intereses deportivos.
La UEFA anunció que sus selecciones no participarán en competiciones de la FIFA mientras la iniciativa continúe vigente, salvo que sea retirada completamente y se ofrezcan garantías vinculantes contra la apertura de los torneos y la gobernanza a intereses privados.
Europa considera que la propuesta fue desarrollada sin una consulta adecuada y advierte que el ingreso de accionistas externos podría influir sobre decisiones relacionadas con los calendarios, los formatos de competición y el futuro del fútbol mundial.
Concacaf también rechaza la propuesta
La Concacaf y sus 41 asociaciones miembro rechazaron igualmente FIFA Forward Enterprise, aunque no anunciaron un boicot.
La confederación que agrupa a Norteamérica, Centroamérica y el Caribe expresó preocupación por la falta de debido proceso, el reducido tiempo concedido para analizar la propuesta y la ausencia de revisión previa por parte de los órganos de gobierno correspondientes de la FIFA.
Concacaf también cuestionó la necesidad de recurrir a capital privado para ampliar los programas de desarrollo después de los elevados ingresos obtenidos por la FIFA.
Sus representantes ante el Consejo de la FIFA fueron encargados de explorar cómo podrían utilizarse las reservas existentes para aumentar los recursos destinados a las federaciones nacionales.
FIFA defiende una votación individual
Ante las posiciones de las confederaciones, la FIFA manifestó que ninguna entidad puede afirmar que representa por sí sola a las 211 asociaciones afiliadas.
El organismo considera que cada federación debe recibir la documentación, evaluar los componentes del proyecto y votar individualmente sobre su aprobación, modificación o rechazo.
La FIFA presenta ese procedimiento como una consulta democrática, mientras sus críticos sostienen que el proyecto requiere mayor transparencia, supervisión institucional y tiempo para estudiar sus posibles consecuencias.
La confrontación mantiene abierto un conflicto sin precedentes entre la FIFA y dos de las principales confederaciones del fútbol mundial. El futuro del proyecto dependerá ahora de si Gianni Infantino logra reunir una mayoría entre las federaciones o acepta modificar sustancialmente la propuesta para evitar una ruptura internacional.












