MOSCÚ. — Rusia podría poner a disposición de sus médicos, este mismo año, sus primeras vacunas contra el glioblastoma, un tipo de cáncer cerebral considerado extremadamente agresivo y de difícil tratamiento.
La directora de la Agencia Federal Médica y Biológica rusa, Veronika Skvortsova, informó que científicos del país desarrollaron dos vacunas contra este tumor y esperan obtener próximamente la aprobación gubernamental para su uso en pacientes.
En declaraciones a RIA Novosti, Skvortsova explicó que el primer permiso esperado corresponde a una vacuna peptídica basada en fragmentos de proteínas.
Este tipo de tratamiento busca entrenar al sistema inmunológico para reconocer el tumor y responder contra sus células.
La vacuna peptídica se llamará Gliopept.
La funcionaria indicó, además, que para finales de año esperan recibir autorización para una segunda vacuna contra el glioblastoma, basada en ARN mensajero, denominada Gliorna.
“En 2026, espero que obtengamos el permiso para usar la oncovacuna contra el glioblastoma. La primera vacuna será peptídica, se llamará Gliopept. Y a finales del año obtendremos el permiso también para una vacuna de ARNm contra el glioblastoma: Gliorna”, detalló Skvortsova.
Nuevas opciones terapéuticas
La eventual autorización de ambas vacunas abriría la puerta a nuevas alternativas terapéuticas frente a un tipo de cáncer cerebral que continúa representando un reto importante para la medicina.
El glioblastoma es un tumor agresivo, de evolución compleja y con resultados limitados frente a los tratamientos disponibles.
Por esa razón, el desarrollo de vacunas terapéuticas es visto como una posible vía adicional para tratar la enfermedad en pacientes diagnosticados.
A diferencia de las vacunas preventivas, estas terapias no estarían dirigidas a personas sanas, sino a pacientes que ya presentan la enfermedad.
Su objetivo es estimular una respuesta inmunitaria específica contra el tumor.
Otra vacuna rusa contra el cáncer
Skvortsova también se había referido recientemente a otra vacuna rusa contra el cáncer.
A mediados de mayo anunció que cinco pacientes con cáncer colorrectal ya reciben terapia con la vacuna peptídica personalizada Oncopept.
Según explicó, para confirmar su eficacia clínica, incluyendo la reducción de metástasis y del tamaño del tumor, será necesario un seguimiento prolongado durante varios meses.
Oncopept ya está cubierta por el sistema público de salud ruso dentro del Programa de Garantías Estatales.
Esto significa que los pacientes pueden recibirla de forma gratuita a través del seguro médico obligatorio del país.
La vacuna peptídica personalizada se utiliza para tratar un tumor ya existente y se adapta a las características específicas del cáncer en cada paciente.
Con estos desarrollos, Rusia busca avanzar en el uso de terapias personalizadas e inmunológicas contra distintos tipos de cáncer, incluyendo tumores cerebrales agresivos como el glioblastoma.















