La expedición marítima conjunta entre científicos chinos y chilenos explorará una de las zonas menos estudiadas del Océano Pacífico para investigar procesos geológicos que afectan terremotos y tsunamis.
China emprendió una misión científica en Suramérica en colaboración con instituciones chilenas, utilizando tecnología avanzada “que ningún otro país posee”, iniciando una expedición marítima de tres meses en una de las áreas menos exploradas del Océano Pacífico oriental.
La misión, preparada durante tres años, zarpa desde Valparaíso a bordo del buque de investigación Tan Suo Yi Hao, con el objetivo de recorrer aproximadamente 700 kilómetros alrededor de la Fosa de Atacama, una región con escasas investigaciones previas.
Durante la expedición, científicos de China y Chile utilizarán equipamiento de última generación, entre ellos el sumergible tripulado Fendouzhe —uno de los más avanzados del mundo—, capaz de alcanzar profundidades superiores a 10,000 metros. Este aparato permitirá realizar inmersiones directas, recoger muestras y estudiar ecosistemas marinos y formaciones geológicas desde el propio sitio, algo que antes solo podía hacerse de forma remota.
Osvaldo Ulloa, codirector de la misión, explicó que gracias a la tecnología empleada los investigadores podrán obtener observaciones in situ que antes no eran posibles, lo que facilitará un mejor entendimiento de factores geológicos como la actividad sísmica y la formación de tsunamis, con impactos directos para países de Asia Oriental como China, Japón y Corea, además de las naciones sudamericanas involucradas.
La expedición también representa un paso significativo en la cooperación científica entre China y países de América Latina, en un momento en que Pekín ha intensificado sus vínculos en investigación, infraestructura y ciencia con la región.


















