Autoridades chinas expresaron profunda preocupación por las operaciones militares y pidieron respeto al derecho internacional y una desescalada inmediata del conflicto.
Beijing / Naciones Unidas.– El Gobierno de China expresó su profunda preocupación por los ataques militares lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán, advirtiendo que la situación podría agravar la inestabilidad en Medio Oriente y afectar la seguridad internacional.
El representante permanente de China ante las Naciones Unidas, Fu Cong, señaló que Beijing sigue con atención el desarrollo del conflicto y reiteró el llamado a todas las partes involucradas a evitar nuevas acciones militares que puedan intensificar la crisis.
Llamado a respetar el derecho internacional
Las autoridades chinas insistieron en que las operaciones militares deben detenerse y que los actores involucrados deben respetar el derecho internacional y la soberanía de los Estados, subrayando que el uso de la fuerza podría provocar consecuencias impredecibles para la estabilidad regional.
En esa misma línea, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, calificó como “inaceptable” que Estados Unidos e Israel hayan lanzado ataques contra Irán mientras se desarrollaban conversaciones diplomáticas entre Washington y Teherán.
Escalada del conflicto
Los ataques a gran escala contra territorio iraní se produjeron apenas días después de negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán en Ginebra, que según mediadores habían mostrado avances hacia un posible acuerdo.
Las autoridades iraníes han condenado los bombardeos, calificándolos de acciones “inhumanas”, mientras equipos de emergencia fueron movilizados para atender a los heridos y evaluar los daños causados por los ataques.
Temor a una crisis regional
Diversos líderes internacionales han advertido que la escalada militar podría tener graves consecuencias para la paz y la seguridad global, mientras crece el temor a que el conflicto se extienda a otros países de la región.
En este contexto, China reiteró su llamado a retomar el diálogo diplomático y evitar una mayor escalada militar, señalando que la solución a la crisis debe alcanzarse mediante negociaciones y mecanismos multilaterales.
















