El presidente del Gobierno español reiteró su rechazo a la ofensiva militar y defendió la diplomacia como vía para resolver el conflicto.
Madrid. – El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, calificó la guerra en Irán como “un error extraordinario que vamos a pagar”, al advertir sobre las consecuencias económicas y geopolíticas que podría generar la escalada militar en Medio Oriente.
El mandatario expresó su posición durante una comparecencia en el marco de la cumbre hispano-portuguesa celebrada en La Rábida (Huelva), donde reiteró el rechazo de su gobierno a la ofensiva militar contra territorio iraní.
Sánchez insistió en que el conflicto representa un grave error estratégico y alertó que las primeras consecuencias ya se están reflejando en el aumento del precio del petróleo y del gas, lo que podría afectar a las economías de numerosos países.
España mantiene postura de “no a la guerra”
El jefe del Ejecutivo español reafirmó que la posición de su gobierno puede resumirse en una idea clara: “no a la guerra”, postura que también ha defendido frente a otros conflictos internacionales.
En ese sentido, el mandatario explicó que oponerse a la guerra no significa romper con los aliados internacionales, y señaló que entre aliados también es necesario señalar cuando se comete un error.
Tensión diplomática con Estados Unidos
La postura de España ha generado tensiones con Estados Unidos, luego de que el gobierno español rechazara apoyar la ofensiva militar y negara el uso de bases militares en su territorio para operaciones contra Irán.
Pese a esas diferencias, Sánchez subrayó que España mantiene su compromiso con la legalidad internacional y la cooperación con sus aliados, al tiempo que defiende la vía diplomática para resolver el conflicto.
El mandatario también advirtió que responder a acciones consideradas ilegales con más acciones militares podría provocar una escalada peligrosa con consecuencias globales.















