WASHINGTON.- El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, atribuyó este lunes el elevado precio de los combustibles a las alteraciones del transporte marítimo relacionadas con el conflicto con Irán y aseguró que la Administración de Donald Trump está tomando medidas para intentar reducir el impacto sobre los consumidores.
Vance respondió preguntas de periodistas antes de abordar el Air Force Two y sostuvo que el Gobierno está haciendo “todo lo que podemos” para contener el costo de la gasolina en medio del conflicto. Fox News confirmó que sus declaraciones de este lunes estuvieron centradas en la guerra con Irán y los altos precios de los combustibles.
El vicepresidente volvió a señalar los ataques iraníes contra embarcaciones comerciales como uno de los factores que restringen el transporte energético internacional.
También afirmó que, pese a las interrupciones, continúa circulando una cantidad significativa de petróleo y gas por el estrecho de Ormuz, mientras Estados Unidos intenta proteger el tránsito marítimo.
Diésel alcanza máximo histórico en Estados Unidos
La presión energética se refleja especialmente en el diésel.
El precio promedio estadounidense alcanzó este lunes US$6.51 por galón, según datos de AAA citados por Barron’s, lo que representa un incremento de aproximadamente 17 % en un mes y de más de 76 % durante el último año. Es el nivel más alto registrado.
Alrededor del 10 % de las estaciones estadounidenses ya comercializan el combustible por encima de US$7 por galón, según GasBuddy.
El encarecimiento del diésel tiene implicaciones que van más allá de los automovilistas debido a su utilización en transporte de mercancías, agricultura, maquinaria industrial y cadenas logísticas, lo que aumenta el riesgo de que una parte de esos costos termine trasladándose a otros productos.
Conflicto con Irán redujo más suministro que Rusia
El mercado enfrenta actualmente perturbaciones procedentes tanto de Oriente Medio como de Rusia.
Estimaciones de Energy Aspects, Kpler y Vortexa, compiladas por Bloomberg y verificadas con operadores del mercado de diésel, muestran que entre marzo y agosto las interrupciones relacionadas con el conflicto iraní significaron una reducción promedio de aproximadamente 770,000 barriles diarios de suministros procedentes de Oriente Medio frente al mismo período de 2025.
La reducción de suministros rusos fue de aproximadamente 350,000 barriles diarios durante el mismo período.
Esto implica que, medido por volumen acumulado durante esos seis meses, el impacto asociado al conflicto de Irán fue más del doble que la pérdida rusa.
Rachel Ziemba, investigadora del Center for a New American Security, señaló que las interrupciones vinculadas a Irán constituyen actualmente el mayor impulsor de la escasez de diésel y productos refinados, aunque los daños a las refinerías rusas han agravado el problema.
Rusia también aumenta la presión sobre el mercado
El impacto ruso, sin embargo, ha ganado peso en las últimas semanas.
Los ataques ucranianos contra instalaciones energéticas han obligado a distintas refinerías rusas a reducir o paralizar temporalmente sus operaciones, mientras Moscú ha limitado exportaciones de combustibles.
Trump afirmó este lunes que Rusia ha “perdido el control” de parte de su industria de diésel y pidió nuevamente el fin de la guerra con Ucrania.
El mandatario también ha presionado al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, para reducir los ataques contra refinerías rusas ante el temor de que continúen agravando la escasez mundial de diésel.
Durante julio y agosto, cuando Rusia restringió sus exportaciones, la pérdida de suministro llegó a unos 615,000 barriles diarios frente al mismo período de 2025, acercándose considerablemente al impacto de Oriente Medio durante esos meses concretos.
Transporte petrolero se ha encarecido drásticamente
Otro factor que mantiene elevados los costos es el transporte.
La guerra ha reducido el número de buques dispuestos a navegar por zonas consideradas de mayor riesgo y ha disparado las tarifas de los grandes petroleros.
Reuters informó que las tarifas de los superpetroleros en rutas desde el golfo de Omán hacia Asia alcanzaron niveles récord durante septiembre después de nuevas oleadas de ataques contra embarcaciones.
Bloomberg reportó posteriormente que algunas tarifas llegaron a superar el equivalente de US$1 millón diarios por buque, reflejando la escasez de embarcaciones disponibles para operar cerca del estrecho de Ormuz.
Esos costos adicionales terminan afectando a refinerías, distribuidores y consumidores.
Hay señales de recuperación en Ormuz
Pese a las tensiones, también han surgido señales de mejoría en el flujo de hidrocarburos.
El Comando Central estadounidense informó que los envíos de petróleo a través del estrecho de Ormuz alcanzaron recientemente su mayor nivel en seis meses. Esa noticia contribuyó este lunes a una reducción de los precios internacionales del crudo.
El Brent cayó hacia la zona de US$101-US$104 por barril, mientras el WTI se situó por debajo de US$100, aunque los precios permanecen muy por encima de los niveles previos al conflicto.
La recuperación del petróleo crudo no implica necesariamente una caída inmediata del diésel, debido a que los inventarios de productos refinados continúan ajustados y numerosas refinerías operan cerca de su capacidad máxima.
Washington estudia alivios para consumidores
Vance aseguró que la Administración trabaja para limitar el impacto sobre los estadounidenses y mencionó iniciativas dirigidas a disminuir temporalmente el costo de los combustibles.
Entre las opciones planteadas por la Casa Blanca está incentivar a algunos estados a reducir o suspender temporalmente impuestos aplicados a la gasolina, aunque hasta el momento no existe una medida uniforme aprobada a escala nacional.
El escenario energético continúa dependiendo principalmente de la evolución de dos conflictos simultáneos: el enfrentamiento con Irán y la guerra entre Rusia y Ucrania.
Los datos disponibles muestran que ambos están afectando el mercado, aunque la reducción acumulada de suministros de diésel procedente de Oriente Medio ha sido mayor durante los últimos meses.












