El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el estrecho de Ormuz se encuentra abierto actualmente, en medio de versiones contradictorias entre Washington y Teherán sobre quién controla la estratégica vía marítima y cuál es su nivel real de operatividad.
“Esa maldita cosa está abierta. La respuesta iraní es muy débil. No quieren que volvamos a ir contra ellos. Ese es todo el juego. Lo demás no importa”, declaró Trump en una entrevista con Axios publicada este viernes.
De acuerdo con el medio, aunque el número de embarcaciones que atraviesan el estrecho y el volumen de petróleo transportado continúan muy por debajo de los niveles previos al conflicto, la situación en el paso marítimo habría mejorado durante las últimas semanas.
Washington asegura que aumentó el tráfico
Funcionarios estadounidenses citados por Axios sostienen que Irán ha perdido parte de su capacidad de control sobre el estrecho y que las fuerzas estadounidenses mantienen una presencia efectiva en buena parte de la zona.
Según esas fuentes, más de 200 objetos similares a minas habrían sido retirados del principal canal de navegación. Las autoridades estadounidenses afirman que solo 11 de esos objetos eran minas reales y que pocas estaban colocadas correctamente.
Axios también señala que durante las últimas semanas el tránsito por el canal sur habría aumentado hasta unos 20 o 30 petroleros cada noche.
Esas embarcaciones estarían transportando, en conjunto, entre 9 y 10 millones de barriles de petróleo, aproximadamente la mitad del volumen que circulaba antes del conflicto, según los datos citados por el medio.
Irán sostiene que el estrecho continúa cerrado
Teherán mantiene una versión diferente.
Las autoridades iraníes han insistido en que el estrecho continúa cerrado y que no será reabierto plenamente mientras Estados Unidos no “corrija su comportamiento”.
Irán sostiene además que mantiene el control territorial sobre una parte importante del golfo Pérsico y reivindica su derecho a participar en la gestión del tránsito marítimo por la zona.
Funcionarios iraníes han señalado en días recientes que cualquier acuerdo sobre la reapertura del estrecho debe incluir condiciones aceptables para Teherán.
Las declaraciones reflejan las profundas diferencias entre ambos países sobre la situación real de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial.
Por esa vía circulaba antes del conflicto una parte significativa del petróleo y el gas comercializados internacionalmente, por lo que cualquier interrupción prolongada del tránsito puede generar efectos sobre los precios de los combustibles y la economía global.












