Kim Yo-jong, líder del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea, emitió un comunicado en el que calificó los señalamientos de Washington de «retórica absurda» y aseguró que no aportan nada nuevo. La funcionaria norcoreana tildó la actitud de Estados Unidos de «provocación política» y de «siniestro intento» de menoscabar la dignidad y el prestigio nacional de la RPDC.
«En relación con este incidente de enorme magnitud, EE.UU. ha recurrido una vez más a la manida provocación de vincularlo con la RPDC», afirmó Kim Yo-jong, según el comunicado recogido por medios internacionales. La funcionaria sostuvo que atribuirle delitos cibernéticos ocurridos en distintas partes del mundo constituye una «grave violación de la soberanía» de su país.
Pionyang evoca el caso Bybit y cuestiona las reservas cripto de EE.UU.
Kim Yo-jong recordó que el año pasado Washington responsabilizó a la RPDC del ataque informático contra la plataforma de criptomonedas Bybit. En esa línea, cuestionó el anuncio de la actual administración estadounidense de confiscar activos en criptomonedas robados ilegalmente para incorporarlos a sus reservas estratégicas.
La funcionaria sugirió que examinar quién recibiría esos fondos una vez recuperados podría ofrecer pistas sobre los verdaderos responsables del ataque. También acusó a Washington de mantener una «actitud hostil» hacia Pionyang de manera sistemática.
Trump admite incertidumbre sobre el origen del ataque
Las declaraciones norcoreanas se produjeron después de que el presidente estadounidense Donald Trump reconociera públicamente que Washington no tiene certeza sobre la autoría del ciberataque. «No sabemos si se trata de Corea del Norte, pero si es así, hablaremos con Corea del Norte al respecto», declaró Trump el pasado sábado, según la fuente.
La postura del mandatario contrasta con la línea acusatoria que otros funcionarios del gobierno estadounidense han mantenido respecto a la RPDC en incidentes cibernéticos anteriores.
El hackeo a Binance: el mayor robo en la historia de las criptomonedas
El ciberataque contra Binance ocurrió el 29 de octubre y habría involucrado activos valorados en unos 6,300 millones de dólares, además de haber afectado a varias billeteras digitales, de acuerdo con información de la propia compañía. El incidente generó pánico entre los usuarios de la plataforma y encendió las alarmas en el mercado global de criptomonedas.
Binance aseguró que cubrirá las pérdidas mediante su fondo de protección SAFU y recursos propios, y garantizó que los fondos de los usuarios están a salvo. La plataforma indicó asimismo que continuará colaborando con otras empresas del sector para rastrear y bloquear los activos vinculados al incidente.
El episodio reaviva el debate sobre la seguridad de las plataformas de activos digitales y el papel de los actores estatales en los ciberataques de gran escala a nivel global.















