El encuentro, enmarcado en la visión de Banca Responsable de la entidad, reunió testimonios personales, conferencias de liderazgo y expresiones artísticas para trasladar los principios de inclusión a la práctica cotidiana. La premisa central del foro fue que la inclusión no comienza cuando se elimina una barrera, sino cuando alguien decide abrir una puerta.
Edgar Del Toro, presidente ejecutivo de Banco Caribe, subrayó el enfoque humano de la iniciativa: «La esperanza cobra sentido cuando se convierte en oportunidad. En Banco Caribe entendemos la Banca Responsable como una forma de tomar decisiones que considera a las personas y sus realidades. Gente Caribe Sin Barreras nos invita a escuchar y actuar para que cada vez más personas puedan participar plenamente en la vida económica y social del país».
Por su parte, Franceska Luna, vicepresidenta de Recursos Humanos, destacó que la inclusión se expresa en las decisiones diarias de la organización: «En Banco Caribe somos Embajadores de Esperanza porque entendemos que la inclusión no es solamente un concepto; es una responsabilidad que se expresa en nuestras decisiones, en la forma en que servimos y en las oportunidades que ayudamos a crear».

Un panel centrado en capacidades, no en limitaciones
El panel principal del foro, titulado «Historias que nos enseñan a reconocer capacidades y abrir oportunidades», estuvo protagonizado por el testimonio de Wanda María Camilo. Su experiencia ilustró cómo el acompañamiento, la confianza y el acceso a oportunidades pueden generar transformaciones que trascienden a una persona y alcanzan a sus familias y comunidades.
Más allá de presentar una historia de superación individual, el panel planteó una reflexión colectiva sobre la necesidad de mirar primero las capacidades y no las limitaciones, y de crear condiciones para que cada persona pueda aportar desde su potencial.

Liderazgo e inclusión como ejes de la agenda
La agenda continuó con la conferencia «Liderando con Esperanza», impartida por María Esperanza Haché, presidenta de la Fundación Yo También Puedo. Haché abordó el liderazgo desde una perspectiva de inclusión y oportunidad, con el mensaje central de que liderar implica crear espacios para que otros puedan avanzar, crecer y demostrar sus capacidades.
El programa incluyó también la interpretación de «Yo Puedo Ser», a cargo de Ángel Ramírez, embajador artístico de la Fundación Yo También Puedo, y la participación de integrantes de dicha fundación. El cierre artístico estuvo a cargo del saxofonista Aurelio Almonte, artista con discapacidad visual, quien acompañó la recepción con su presentación musical.

Inclusión como cultura permanente
Con esta iniciativa, Banco Caribe busca que la inclusión se consolide como una práctica permanente dentro de la organización, orientada a reconocer capacidades, eliminar barreras y abrir oportunidades para que más personas participen plenamente en la vida económica y social del país.
El concepto «Embajadores de Esperanza» convoca a los colaboradores de la entidad a entender que una oportunidad puede ser el comienzo de una nueva historia, y que cada persona, desde su posición, puede contribuir a construir entornos más inclusivos.


















