El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán afirmó este jueves que destruyó tres aviones estadounidenses F-35 y causó daños graves a otros tres durante un ataque con misiles balísticos contra la base aérea Muwaffaq Salti, ubicada en Al Azraq, Jordania.
El organismo iraní también aseguró que varios oficiales y miembros del personal técnico y de mantenimiento de Estados Unidos murieron en la operación. Estas afirmaciones no han sido verificadas de manera independiente y contradicen la versión divulgada por las autoridades jordanas.
Irán dice haber atacado pista y hangar
Según el comunicado iraní, la Fuerza Aeroespacial del CGRI lanzó varios misiles contra el área donde se encontraban estacionados los cazas y contra un hangar utilizado para realizar labores de mantenimiento.
Teherán sostiene que tres aeronaves quedaron completamente destruidas y otras tres sufrieron daños importantes. El reporte no estuvo acompañado inicialmente de imágenes verificables, fotografías satelitales o evaluaciones independientes que demostraran la destrucción de los aviones.
Jordania niega víctimas y daños materiales
La versión oficial de Jordania presenta un resultado diferente. Las Fuerzas Armadas jordanas informaron que sus sistemas de defensa interceptaron cinco misiles iraníes dirigidos hacia la zona de Al Azraq.
La caída de fragmentos no provocó víctimas ni daños materiales, según la agencia estatal Petra. Equipos militares fueron enviados a retirar los restos y comprobar que no quedaran componentes explosivos en las áreas afectadas.
Por tanto, hasta el momento no existe confirmación independiente de que algún F-35 haya sido alcanzado ni de que militares estadounidenses hayan muerto durante la ofensiva.
Estados Unidos no confirma las pérdidas anunciadas
El Comando Central de Estados Unidos no había confirmado públicamente la destrucción de aeronaves ni las muertes denunciadas por Irán.
En su parte anterior, CENTCOM afirmó que todos los misiles lanzados por fuerzas iraníes durante el ataque del 28 de julio fueron interceptados. Posteriormente, Washington realizó una nueva oleada de bombardeos contra centros de mando, instalaciones de misiles y drones, sistemas de vigilancia costera y otras posiciones del CGRI en territorio iraní.
La ausencia de confirmación estadounidense no permite determinar por sí sola lo ocurrido en la base, pero obliga a presentar la destrucción de los cazas y las bajas militares como afirmaciones de Irán todavía sin corroborar.
Ataque sería una represalia por las muertes en Qeshm
El CGRI señaló que la operación respondió a los bombardeos estadounidenses contra la isla iraní de Qeshm, donde una pareja y uno de sus hijos murieron tras el impacto contra una vivienda.
Otros dos niños de la familia resultaron heridos y fueron trasladados a un centro médico, según medios estatales iraníes. Estados Unidos confirmó una amplia ofensiva contra objetivos militares de Irán, pero no comentó de inmediato las informaciones sobre las víctimas civiles en Qeshm.
Escalada pone en riesgo las negociaciones
El intercambio de ataques ocurre después de varios días de relativa calma y en medio de gestiones diplomáticas para reducir la confrontación entre Washington y Teherán.
Los nuevos bombardeos, las afirmaciones contradictorias sobre sus resultados y la participación de varios países aumentan el riesgo de una expansión regional del conflicto.














