El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, acusó al Gobierno de Estados Unidos de impulsar una ofensiva política transnacional contra organizaciones y movimientos identificados con la izquierda.
En una serie de mensajes publicados en su cuenta oficial de X, el mandatario afirmó que una “nueva y más peligrosa versión del macartismo” ha regresado a Estados Unidos y advirtió sobre la formación de alianzas internacionales de ultraderecha.
Díaz-Canel comparó esas iniciativas con el fascismo alemán y la Operación Cóndor, coordinación represiva establecida por dictaduras sudamericanas durante la Guerra Fría para perseguir a opositores políticos.
Declaraciones responden a encuentro convocado por Rubio
Las críticas fueron difundidas un día después de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, encabezara en Washington una reunión ministerial sobre lo que su Gobierno denomina “resurgimiento del terrorismo político”.
Durante el encuentro, Rubio sostuvo que durante años se había minimizado la violencia procedente de grupos de extrema izquierda y defendió una mayor cooperación internacional para combatir organizaciones que utilicen atentados, sabotajes e intimidación con fines políticos.
El Departamento de Estado también anunció una política de restricción de visados contra integrantes y colaboradores de grupos terroristas de extrema izquierda que participen en campañas coordinadas de violencia.
La convocatoria estadounidense se refirió oficialmente a organizaciones violentas y redes vinculadas con el terrorismo. El Gobierno cubano, sin embargo, interpreta la iniciativa como una posible plataforma para perseguir movimientos políticos y sociales bajo la etiqueta de “izquierda radical”.
Díaz-Canel compara estrategia con la Operación Cóndor
El presidente cubano advirtió que el discurso contra la izquierda podría ser utilizado como justificación para nuevas agresiones, sanciones y acciones contra gobiernos, partidos y organizaciones que discrepen de Washington.
También responsabilizó a lo que denominó la “derecha imperial” de crímenes y abusos relacionados con Gaza, las políticas migratorias estadounidenses, ataques en Irán y las restricciones económicas impuestas a Cuba.
Esas expresiones representan la posición política del mandatario cubano y no una determinación judicial sobre la responsabilidad de Estados Unidos en cada uno de los acontecimientos mencionados.
¿Existe una declaración judicial de genocidio en Gaza?
Díaz-Canel empleó directamente el término “genocidio” para describir las operaciones israelíes en Gaza y responsabilizó a los aliados internacionales de Israel.
Una comisión independiente de investigación creada por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas concluyó en septiembre de 2025 que Israel había cometido genocidio en Gaza. En junio de 2026, el organismo reiteró esa conclusión al presentar nuevos hallazgos sobre los daños provocados a niños palestinos.
Sin embargo, la Corte Internacional de Justicia todavía no ha emitido una sentencia definitiva sobre el fondo de la demanda presentada por Sudáfrica contra Israel. El tribunal ha dictado medidas provisionales para proteger los derechos de la población palestina y exigir el cumplimiento de las obligaciones establecidas por la Convención contra el Genocidio.
Israel rechaza las acusaciones de genocidio y sostiene que sus operaciones están dirigidas contra organizaciones armadas.
ONU ha expresado preocupación por trato a migrantes
El mandatario cubano también acusó a Estados Unidos de desarrollar una “cacería” contra migrantes y denunció casos de tortura, asesinatos y otras violaciones.
El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió en enero a Washington garantizar que sus operaciones migratorias respeten la dignidad humana y el debido proceso. El organismo denunció discursos deshumanizantes y prácticas perjudiciales contra migrantes y refugiados.
Un comité de la ONU expresó posteriormente preocupación por denuncias de perfilamiento racial, uso excesivo de la fuerza, condiciones inhumanas de detención y muertes ocurridas durante operativos migratorios o bajo custodia.
El organismo mencionó al menos ocho fallecimientos desde enero de 2026 vinculados con operaciones o detenciones migratorias, aunque cada caso requiere una investigación individual para establecer las circunstancias y posibles responsabilidades.
Las expresiones específicas de Díaz-Canel sobre “tortura y asesinato” deben entenderse como acusaciones políticas. No existe una conclusión general que permita atribuir automáticamente esas conductas a toda la política migratoria estadounidense.
Washington ha endurecido las sanciones contra Cuba
El presidente cubano volvió a calificar como “genocida” el sistema de sanciones económicas aplicado por Estados Unidos contra la isla.
Washington mantiene un embargo económico integral desde 1962. La Administración de Donald Trump amplió en enero de 2026 sus mecanismos de presión al autorizar posibles aranceles contra productos procedentes de países que suministren petróleo a Cuba.
En mayo, Trump firmó otra orden ejecutiva que autoriza sanciones contra funcionarios, entidades, colaboradores e instituciones financieras vinculadas con personas castigadas por Estados Unidos.
La Casa Blanca justifica las medidas alegando amenazas a la seguridad nacional, apoyo a actores hostiles, corrupción y violaciones de derechos humanos por parte del Gobierno cubano.
La Habana sostiene que esas restricciones buscan asfixiar su economía, provocar descontento social y forzar un cambio de régimen. Legisladores estadounidenses que visitaron Cuba recientemente reconocieron el grave impacto humanitario de las restricciones energéticas, aunque también señalaron problemas económicos internos y ausencia de negociaciones bilaterales para levantar las medidas.
Crece la confrontación entre La Habana y Washington
La nueva disputa refleja el deterioro de las relaciones entre ambos gobiernos.
Estados Unidos acusa a Cuba de represión política, colaboración con gobiernos adversarios y apoyo a organizaciones consideradas terroristas. La administración estadounidense también sostiene que sus medidas buscan respaldar los derechos y las libertades de la población cubana.
Cuba responde que Washington utiliza la lucha contra el terrorismo, las sanciones económicas y las restricciones migratorias como instrumentos de intervención política.
Las declaraciones de Díaz-Canel no estuvieron acompañadas de anuncios diplomáticos o medidas concretas. Su mensaje constituye una advertencia política frente a la estrategia internacional presentada por Rubio y al endurecimiento de la presión estadounidense sobre el Gobierno cubano.











