SANTO DOMINGO.– El Gobierno de Brasil rechazó los nuevos aranceles del 25 % anunciados por Estados Unidos contra una amplia lista de productos brasileños y aseguró que “no existe ninguna justificación” para la adopción de medidas comerciales unilaterales contra el país sudamericano.
La administración del presidente Luiz Inácio Lula da Silva difundió un documento en el que respondió a las acusaciones formuladas por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, conocida como USTR por sus siglas en inglés.
La medida estadounidense, adoptada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, entrará en vigor el 22 de julio de 2026. Washington sostiene que determinadas políticas brasileñas relacionadas con el comercio digital, los sistemas electrónicos de pago, la propiedad intelectual, el etanol, la lucha contra la corrupción y la deforestación perjudican a empresas y productores estadounidenses.
La disposición contempla excepciones para algunos productos considerados esenciales para las cadenas de suministro estadounidenses, entre ellos café, carne de res, naranjas, jugo de naranja, determinados productos energéticos y componentes aeroespaciales.
Brasil defiende el Pix y su regulación digital
Uno de los principales puntos de controversia es el Pix, sistema público de pagos instantáneos administrado por el Banco Central de Brasil.
El Gobierno brasileño afirmó que el Pix es una infraestructura destinada a promover la inclusión financiera y facilitar las transacciones entre ciudadanos y empresas, y rechazó que su funcionamiento constituya una barrera contra las compañías estadounidenses.
También sostuvo que las regulaciones aplicables a las plataformas digitales, la protección de datos personales y los servicios financieros se ejecutan sin discriminación entre empresas brasileñas y extranjeras.
Según Brasilia, las normas nacionales no impiden el flujo internacional de información ni han frenado las inversiones de las compañías tecnológicas estadounidenses en el país.
Respuesta a las acusaciones ambientales
En materia ambiental, Brasil rechazó los señalamientos estadounidenses sobre deforestación y comercialización de madera de origen ilegal.
El Ejecutivo de Lula afirmó que desde 2023 ha reforzado la vigilancia satelital, la fiscalización ambiental y las acciones contra la extracción ilegal de recursos naturales.
También aseguró que las exportaciones de madera nativa son supervisadas por el Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables, así como por la Receita Federal.
El comunicado brasileño calificó las acusaciones relacionadas con la deforestación como infundadas y destacó que el país ha intensificado el combate contra los delitos ambientales en todos sus biomas.
Estados Unidos mantiene un amplio superávit comercial
Brasil también cuestionó el argumento de que sus políticas perjudican sistemáticamente al comercio estadounidense.
De acuerdo con estadísticas citadas por el Gobierno brasileño, Estados Unidos acumuló un superávit de US$424,500 millones en el intercambio de bienes y servicios con Brasil entre 2011 y 2025.
Además, el 76 % de las importaciones procedentes de Estados Unidos ingresó al mercado brasileño sin pagar aranceles durante 2025, mientras que la tarifa efectiva promedio aplicada a los productos estadounidenses fue de apenas 3.1 %.
Brasil defendió igualmente sus acuerdos comerciales dentro del Mercado Común del Sur, Mercosur, al señalar que cumplen las disposiciones de la Organización Mundial del Comercio.
Disputas por el etanol y el azúcar
Respecto del etanol, Brasil aseguró que mantiene uno de los mercados más abiertos y competitivos del mundo y defendió la legalidad del arancel aplicado a ese combustible.
El Gobierno brasileño recordó que propuso negociar conjuntamente los mercados del etanol y del azúcar, pero indicó que Washington no respondió favorablemente a la iniciativa.
Brasilia cuestionó que Estados Unidos critique las tarifas brasileñas sobre el etanol mientras aplica elevados gravámenes al azúcar procedente de Brasil cuando las exportaciones superan las cuotas establecidas.
Brasil acudirá nuevamente ante la OMC
Como respuesta a las medidas estadounidenses, Brasil anunció que iniciará los procedimientos previstos en su Ley de Reciprocidad Económica, aprobada por el Congreso para responder a decisiones extranjeras que afecten la competitividad internacional del país.
La legislación permite suspender concesiones comerciales, compromisos de inversión y determinadas obligaciones relacionadas con derechos de propiedad intelectual frente a prácticas unilaterales de otros países.
El Gobierno de Lula también llevará nuevamente la disputa al mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio.
“El 15 de julio de 2026 quedará registrado en la historia de las relaciones entre Brasil y Estados Unidos como un lamentable hito”, expresó el comunicado oficial.
El canciller brasileño, Mauro Vieira, calificó los aranceles como injustificados y sostuvo que Washington pretendía que Brasil aceptara sus exigencias sin recibir ninguna contrapartida.
Aunque Brasil mantiene su disposición al diálogo, el Gobierno aseguró que continuará diversificando sus mercados internacionales y adoptando medidas para proteger los empleos, las exportaciones y la capacidad productiva nacional.












