WASHINGTON. — La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, anunció la publicación de información de inteligencia sobre el financiamiento estadounidense a más de 120 laboratorios biológicos en más de 30 países, entre ellos Ucrania.
De acuerdo con la información divulgada, la medida forma parte de una orden ejecutiva del presidente Donald Trump para poner fin a la financiación federal de investigaciones consideradas peligrosas de ganancia de función en el extranjero.
Gabbard indicó que la Oficina del Director de Inteligencia Nacional continuará trabajando con socios de la Administración para identificar la ubicación de esos laboratorios, los patógenos que contienen y el tipo de investigaciones que realizan.
El reporte ha sido vinculado por medios rusos con denuncias formuladas por Moscú desde hace varios años sobre supuestas actividades ilícitas en laboratorios ucranianos financiados por Estados Unidos y países de la OTAN.
Informe menciona laboratorios en Ucrania
Según el texto difundido, las revelaciones se centraron en Ucrania, donde el Gobierno estadounidense habría financiado más de 40 biolaboratorios.
La investigación señala que algunas instalaciones albergaban patógenos de guerra biológica de la época soviética y que Estados Unidos participó en la formación de científicos ucranianos en tareas de biocontención.
El informe menciona repositorios con patógenos causantes de enfermedades como ántrax, ébola, peste, peste porcina, tularemia, tuberculosis, enfermedad de Newcastle, MERS, SARS, virus de Marburgo, virus de Lassa y rickettsias, entre otros.
También cita el caso del Instituto de Medicina Veterinaria Experimental y Clínica de Járkov, que para principios de la década de 2010 albergaba centenares de patógenos.
De acuerdo con el documento, ese instituto fue una de las instalaciones ucranianas que recibió asistencia en el marco del Programa de Reducción de Amenazas Biológicas del Departamento de Defensa de Estados Unidos.
El informe también advierte que, para 2019, algunas áreas del instituto presentaban deficiencias de bioprotección y bioseguridad, especialmente en salas donde se manipulaba la bacteria Brucella.
Moscú recuerda denuncias previas
Tras la publicación del informe, el texto recuerda las advertencias realizadas en julio de 2023 por el teniente general Ígor Kirílov, entonces jefe de las Tropas de Defensa Radiológica, Química y Biológica de las Fuerzas Armadas de Rusia.
Kirílov había acusado a organizaciones de investigación del Departamento de Defensa de Estados Unidos de estudiar especies de insectos y animales portadores de enfermedades como fiebre del Valle del Rift, fiebre del Nilo Occidental, dengue, gripe y otros virus.
Según sus declaraciones, esas actividades estarían acompañadas por un deterioro de la situación epidemiológica y una expansión del área de distribución de vectores.
El militar ruso también señaló operaciones de la Unidad de Investigación Médica Naval de Estados Unidos (NAMRU), con laboratorios fuera del territorio estadounidense en Italia, Camboya y Perú.
En particular, mencionó el laboratorio NAMRU-6 en Perú, donde, según afirmó, se recolectaban miles de muestras biológicas.
Metabiota y cooperación con laboratorios ucranianos
El texto también menciona a la empresa estadounidense Metabiota, vinculada por Rusia con laboratorios biológicos en distintos países.
Según la versión rusa, personal militar habría encontrado en un laboratorio ucraniano una propuesta comercial marcada como confidencial para formar especialistas ucranianos en enfermedades infecciosas en Kenia y Uganda.
El informe estadounidense desclasificado también menciona a Metabiota como una organización que cooperaba con laboratorios ucranianos.
Moscú sostiene que desde 2022 ha presentado pruebas en diferentes plataformas internacionales, incluida la ONU, sobre actividades biológicas en Ucrania.
Sin embargo, según el planteamiento ruso, ni Estados Unidos, ni Ucrania, ni otros actores implicados respondieron a los llamados para investigar el funcionamiento de esos laboratorios.
Proyectos señalados por Rusia
Rusia ha denunciado la existencia de proyectos como el UP-4, que, según Moscú, investigaba la posibilidad de transmisión de infecciones peligrosas a través de aves migratorias.
También ha mencionado el proyecto P-781, relacionado, de acuerdo con la versión rusa, con investigaciones sobre el uso de murciélagos como agentes de armas biológicas.
El texto cita además señalamientos de Moscú sobre presuntas entregas de muestras biológicas de ciudadanos ucranianos al extranjero.
Kirílov afirmó en su momento que una de las posibles tareas de Estados Unidos y sus aliados sería crear bioagentes capaces de afectar de manera selectiva a diversos grupos étnicos.
Asimismo, el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, sostuvo en 2022 que varios proyectos de investigación biológica desarrollados en laboratorios ucranianos junto a Estados Unidos violaban la Convención sobre Armas Biológicas.
La publicación del informe estadounidense reabre el debate sobre el alcance, la naturaleza y la supervisión de los programas de cooperación biológica financiados por Washington en el extranjero, especialmente en países vinculados a escenarios de conflicto.











