Teherán.– El Gobierno de Irán acusó a Estados Unidos, Israel y Ucrania de formar un “triángulo de la maldad” que, según Teherán, representa una amenaza para la paz y la seguridad internacionales.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, formuló la acusación al ser consultado sobre el ataque ucraniano contra una embarcación iraní en el mar Caspio y las próximas reuniones del presidente Volodímir Zelenski con Donald Trump y del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, con el mandatario estadounidense.
Baghaei advierte sobre consecuencias imprevisibles
Baghaei sostuvo que la coordinación entre Washington, Tel Aviv y Kiev ha tenido efectos destructivos sobre la estabilidad internacional y acusó a Ucrania de tratar de ganar respaldo político mediante sus operaciones militares.
El portavoz afirmó que el ataque contra el barco iraní fue “ilegal e injustificado” y advirtió que sus consecuencias podrían extenderse más allá del mar Caspio y afectar a toda la región involucrada.
La Cancillería iraní también ha advertido sobre consecuencias “imprevisibles” y ha exigido que Ucrania responda por la operación. Estas declaraciones representan la posición oficial de Teherán.
Ataque dejó un marinero muerto
Irán informó que la embarcación fue atacada el sábado en aguas del mar Caspio, provocando una explosión que causó la muerte de un marinero y heridas a otro.
El Ministerio de Relaciones Exteriores describió la nave como un buque comercial y calificó la ofensiva como una violación de la Carta de las Naciones Unidas. Teherán convocó al encargado de negocios de Ucrania y solicitó una respuesta del Consejo de Seguridad de la ONU y de la Unión Europea.
Las autoridades iraníes no han divulgado públicamente el nombre de la embarcación, el lugar exacto del ataque, el tipo de arma utilizado ni información verificable sobre la carga que transportaba.
Ucrania ofrece una versión diferente
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó que sus fuerzas ejecutaron ataques de largo alcance contra embarcaciones en el mar Caspio.
Kiev aseguró que los objetivos incluían un buque de guerra ruso y barcos empleados para transportar cargamento militar vinculado con Irán. Sin embargo, Zelenski no identificó expresamente la nave que Teherán presentó como un buque mercante.
No existe hasta ahora una investigación independiente que permita determinar si la embarcación atacada cumplía exclusivamente funciones comerciales o si estaba relacionada con el traslado de material militar entre Irán y Rusia.
Crece la tensión entre Teherán y Kiev
Las declaraciones de Baghaei se suman a las advertencias emitidas por el canciller Abbas Araghchi y varios integrantes del Parlamento iraní, quienes han asegurado que el ataque no quedará sin respuesta.
Teherán todavía no ha precisado si adoptará represalias diplomáticas, económicas o militares. Ucrania tampoco había respondido públicamente a la acusación específica sobre la existencia de un “triángulo de la maldad”.
El incidente ocurre mientras mediadores de Catar, Pakistán y Omán intentan reducir las tensiones entre Irán y Estados Unidos y restablecer mecanismos diplomáticos que impidan una nueva ampliación de las hostilidades en Oriente Medio.











