El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció tras el nuevo cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, afirmando que su país no permitirá presiones sobre esta importante ruta marítima.
“No pueden chantajearnos”, expresó el mandatario desde la Casa Blanca, en referencia a las decisiones de Teherán sobre el tránsito en la zona.
Tensión tras reapertura y nuevo cierre
El cierre se produce apenas un día después de que Irán anunciara la reapertura del estrecho, tras el acuerdo de alto el fuego entre Israel y Líbano.
Sin embargo, las autoridades iraníes decidieron restablecer el control militar sobre la vía, alegando violaciones al alto el fuego y acciones hostiles por parte de Estados Unidos.
Irán refuerza control sobre la ruta
El estrecho de Ormuz permanece bajo estricta vigilancia militar iraní, y su reapertura dependerá de cambios en las restricciones impuestas por Washington.
Además, se reportó que varias embarcaciones internacionales fueron obligadas a cambiar de rumbo, en medio de incidentes que incluyeron disparos de advertencia.
Impacto en el comercio internacional
Alrededor de 20 buques habrían modificado su ruta tras el cierre, lo que podría generar efectos en el comercio global, especialmente en el transporte de petróleo y gas.
El estrecho de Ormuz es considerado una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
EE. UU. mantiene contactos con Irán
A pesar del aumento de la tensión, Trump aseguró que las conversaciones con Irán continúan.
“Todo va muy bien… estamos hablando con ellos”, indicó, dejando abierta la posibilidad de avances diplomáticos.
Escenario de incertidumbre
El nuevo cierre del estrecho de Ormuz refleja un escenario de alta volatilidad geopolítica, donde las decisiones militares y diplomáticas impactan directamente el comercio global y la estabilidad energética.









