SAN PETERSBURGO. — Rusia se está alejando del modelo puramente defensivo que adoptó frente a las sanciones occidentales y avanza hacia una estrategia más equilibrada y ofensiva, afirmó el subjefe de gabinete de la Presidencia rusa, Maxim Oreshkin.
El funcionario ofreció sus declaraciones durante el Foro Económico de San Petersburgo (SPIEF), donde analizó la respuesta de Moscú ante las medidas restrictivas impuestas por Occidente.
“Estamos pasando gradualmente de un modelo puramente defensivo —como el que teníamos en 2022-2023— a uno más equilibrado, y este cambio solo hay que acelerarlo y reforzarlo”, declaró Oreshkin, citado por medios locales.
Según el alto funcionario, el mundo atraviesa una transformación profunda y, en esa nueva realidad, Rusia debe abandonar la idea de actuar exclusivamente a la defensiva.
Oreshkin sostuvo que el país necesita reforzar su presencia económica tanto en el mercado interno como en el ámbito internacional.
En ese sentido, afirmó que Moscú continuará desplazándose hacia una posición más ofensiva en la balanza entre defenderse y actuar con iniciativa frente a las sanciones.
Sanciones se mantendrán, según Moscú
El subjefe de gabinete presidencial también consideró que las sanciones occidentales contra Rusia permanecerán en el futuro.
A su juicio, las transformaciones actuales son de carácter estructural y no están vinculadas únicamente a eventos específicos.
Por esa razón, advirtió que Rusia no debe esperar un retorno al escenario anterior ni confiar en un eventual levantamiento de las medidas restrictivas.
“No debemos esperar a que vuelvan las cosas como antes, a que se levanten las sanciones occidentales ni a ninguna otra cosa”, afirmó.
El planteamiento de Oreshkin se produce en un contexto de nuevos paquetes de sanciones impulsados por la Unión Europea contra Moscú.
El pasado 23 de abril, el Consejo de la Unión Europea aprobó su vigésimo paquete de sanciones contra Rusia.
De acuerdo con la institución europea, las medidas incluyen 120 nuevas incorporaciones a la lista de restricciones, además de sanciones económicas dirigidas contra sectores clave.
El Consejo también indicó que el paquete contempla bases para una futura prohibición de servicios marítimos relacionados con el crudo y los productos petrolíferos rusos.
En marzo, el presidente ruso, Vladímir Putin, reiteró que las sanciones de la Unión Europea son ilegales, al señalar que no han sido aprobadas por la Organización de las Naciones Unidas.
Las declaraciones de Oreshkin reflejan el enfoque de Moscú de adaptarse a un escenario prolongado de presión económica occidental, con una estrategia orientada a fortalecer su autonomía y ampliar su margen de acción en los mercados internacionales.











