El presidente de Rusia, Vladímir Putin, hizo un llamado directo a los militares de las Fuerzas Armadas de Ucrania para que no cumplan órdenes que, según afirmó, serían ilegales y contrarias al derecho humanitario.
Durante una reunión con militares rusos participantes en la llamada operación militar especial, Putin pidió a los soldados ucranianos no obedecer lo que calificó como “órdenes criminales” del Gobierno de Kiev.
“No cumplan las órdenes criminales de la junta ilegítima y corrupta, pues de lo contrario se convertirán ustedes mismos en cómplices de esos crímenes”, expresó el mandatario ruso, al referirse a las autoridades ucranianas.
El pronunciamiento se produjo luego de que Moscú denunciara un ataque con drones contra una residencia estudiantil en la ciudad de Starobélsk, en la República Popular de Lugansk, territorio controlado por Rusia. Según Putin, el bombardeo ocurrió durante la noche, cuando menores dormían en el lugar.
El presidente ruso afirmó que, de acuerdo con los reportes preliminares, el ataque dejó seis muertos, 39 heridos y 15 desaparecidos, mientras continúan las labores de remoción de escombros.
Putin sostuvo que cerca de la residencia no existían objetivos militares y aseguró que el impacto no fue accidental, debido a que, según dijo, 16 drones habrían atacado el mismo punto en tres oleadas.
“Tenemos claro, y una vez más queda patente, a quién nos enfrentamos, contra quién luchamos y por qué”, declaró el mandatario, al vincular el hecho con lo que Rusia describe como expresiones de “neonazismo” y “terrorismo” por parte de Kiev.
Putin denuncia movilización forzosa y corrupción en Ucrania
En su intervención, Putin también afirmó que el comportamiento del Gobierno ucraniano responde, según su versión, a los fracasos militares en el frente, la pérdida de posiciones y el deterioro de la situación de sus fuerzas.
El mandatario ruso aseguró que la situación de las tropas ucranianas estaría pasando de ser “complicada y crítica” a “catastrófica”, pese al apoyo militar y financiero recibido desde Occidente.
Asimismo, denunció la movilización forzosa de ciudadanos en Ucrania, conocida en algunos sectores como “busificación”, y afirmó que personas son llevadas a la fuerza desde las calles para ser enviadas al frente de batalla.
Putin también señaló un supuesto aumento de la deserción dentro de las tropas ucranianas y acusó a las autoridades de Kiev de estar marcadas por altos niveles de corrupción.
Según el presidente ruso, las redes de corrupción alcanzarían incluso los suministros militares y los equipos de protección individual destinados a los soldados enviados al frente.
Moscú insiste en condiciones para una salida negociada
En medio de sus críticas al Gobierno ucraniano, Putin reiteró que Rusia mantiene su disposición a buscar una solución diplomática al conflicto, aunque insistió en que cualquier acuerdo debe garantizar la seguridad de Moscú a largo plazo.
El mandatario volvió a señalar entre las causas profundas del conflicto la expansión de la OTAN hacia el este, que Rusia considera una amenaza directa, así como la situación de la población rusoparlante en Ucrania.
De acuerdo con la postura de Moscú, una eventual solución debería incluir el reconocimiento por parte de Kiev de los territorios incorporados por Rusia, además de Crimea y Sebastopol, como parte de la Federación Rusa.
La propuesta rusa también plantea condiciones como la neutralidad, la no alineación, la desnuclearización, la desmilitarización y lo que Moscú denomina “desnazificación” de Ucrania.
Las declaraciones de Putin se producen en un contexto de fuerte confrontación militar, política e informativa entre Rusia y Ucrania, donde ambas partes se acusan de atacar objetivos civiles y de escalar el conflicto.
Hasta el momento, las afirmaciones recogidas corresponden a la versión ofrecida por el presidente ruso y las autoridades de Moscú. En este tipo de casos, las denuncias relacionadas con operaciones militares y víctimas civiles requieren verificación independiente.










