El Gobierno de Rusia aseguró que Estados Unidos incurrió en una violación grave del derecho internacional al secuestrar y detener al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, tras la operación militar realizada el pasado 3 de enero en territorio venezolano.
Así lo expresó la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, quien afirmó que, conforme a normas universalmente reconocidas del derecho internacional, Maduro goza de inmunidad como jefe de Estado, la cual solo puede ser levantada dentro de la jurisdicción venezolana.
“La detención y el secuestro del presidente Maduro constituyen una violación flagrante de las obligaciones legales internacionales de Estados Unidos”, sostuvo la diplomática rusa, al advertir que cualquier fallo judicial emitido por tribunales estadounidenses sería igualmente ilegal si no se respeta este principio.
Zajárova calificó de ilegítima la intervención militar llevada a cabo por Washington en Venezuela, subrayando que se realizó sin autorización de las Naciones Unidas ni del Consejo de Seguridad. En ese sentido, rechazó los argumentos que señalan que Maduro habría perdido su condición de presidente, al indicar que su supuesta remoción fue consecuencia directa de una operación militar ilegal.
La vocera señaló que la inmunidad presidencial será uno de los ejes centrales de la estrategia de defensa del mandatario venezolano en el proceso judicial que enfrenta en Estados Unidos por cargos relacionados con narcotráfico y posesión de armas.
Durante la primera audiencia celebrada el pasado 5 de enero, el abogado defensor de Maduro, Barry Pollack, recordó que su cliente es el jefe de un Estado soberano y, por tanto, tiene derecho a los privilegios e inmunidades que acompañan ese cargo. Asimismo, planteó dudas sobre la legalidad del traslado forzoso del mandatario a territorio estadounidense.
La Justicia de Estados Unidos imputa a Nicolás Maduro cuatro cargos principales, entre ellos conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína y delitos relacionados con la posesión de armas de guerra.
Rusia reiteró su llamado a la liberación inmediata del mandatario venezolano y de su esposa, Cilia Flores, y sostuvo que Venezuela debe tener la plena capacidad de decidir su destino político sin ningún tipo de injerencia externa.














