La Guardia Costera y el Ejército estadounidense detuvieron la embarcación rusa Marinera tras una persecución en aguas internacionales, en medio de denuncias de Moscú por violación del derecho marítimo.
Un intento de abordaje al tanquero ruso Marinera, que navegaba en el Atlántico Norte, se llevó a cabo este martes por fuerzas de Estados Unidos, según informó una fuente a RT. Imágenes captadas en el lugar muestran un helicóptero volando a baja altura sobre la embarcación.
De acuerdo con la agencia Reuters, que citó a dos funcionarios estadounidenses, la Guardia Costera y el Ejército de EE.UU. ejecutaron un operativo para incautar el petrolero. Posteriormente, el Comando Europeo de Estados Unidos confirmó la detención del buque Marinera, anteriormente denominado Bella 1.
La empresa rusa BurevestMarin había denunciado previamente que el tanquero estaba siendo perseguido desde hacía varios días por la Guardia Costera estadounidense, pese a que se trata de un buque civil que navegaba sin carga y bajo bandera rusa. Según la compañía, los intentos del capitán por comunicar la naturaleza civil de la nave no lograron detener la vigilancia, que incluyó el uso de aeronaves de reconocimiento P-8A Poseidon de la Armada estadounidense.
Ante la situación, BurevestMarin instó a Estados Unidos a actuar con moderación y a permitir una solución pacífica conforme al derecho marítimo internacional, advirtiendo sobre el riesgo que implican estas maniobras en condiciones de tormenta.
El mismo día, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia expresó su preocupación por lo que calificó como una atención creciente y desproporcionada de la Armada estadounidense hacia el petrolero, el cual se encontraba a unos 4.000 kilómetros de la costa de Estados Unidos y navegaba en aguas internacionales.
Moscú subrayó que espera que los países occidentales, que afirman defender la libertad de navegación en alta mar, apliquen ese principio de manera coherente y respeten las normas del derecho internacional.













