El presidente de Brasil plantea que los BRICS, con creciente peso demográfico y económico, ofrecen una plataforma distinta al G20 para abordar desafíos globales, reforzando la voz del Sur Global.
Brasilia.– El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sugirió que el bloque de países emergentes conocido como BRICS —integrado actualmente por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, y ampliado recientemente con nuevos miembros— podría desempeñar un papel que vaya más allá de su rol tradicional, incluso situándose como una alternativa al G20, el foro de las 20 economías más grandes del mundo.
En declaraciones recogidas por diversos medios, Lula ha señalado que los BRICS representan una plataforma distinta para abordar los problemas globales, al ofrecer mayor peso a las naciones del llamado Sur Global frente a los tradicionales espacios de decisión internacional dominados por potencias desarrolladas.
Aunque el mandatario no llamó explícitamente a disolver el G20 ni reemplazarlo en forma literal, sus comentarios sobre la relevancia de los BRICS —y la propuesta de integrar a las naciones del G20 dentro de un marco ampliado del bloque— han sido interpretados como un impulso para repensar las estructuras de gobernanza global existentes. Según reportes, Lula consideró que, si ya hay muchos países que son miembros de ambos foros, podría pensarse en una convergencia que “haga lo mismo” que el sistema actual, reorganizando el debate internacional desde una nueva plataforma.
Este enfoque se enmarca en una estrategia diplomática más amplia del Brasil de Lula para fomentar la cooperación entre países emergentes, promover un orden mundial multipolar y reducir la dependencia de instituciones que, a su juicio, favorecen a economías más consolidadas. El bloque BRICS, especialmente tras su ampliación y la asunción de la presidencia rotativa por parte de Brasil en 2025, ha impulsado debates sobre reformas en gobernanza global, cooperación económica y reducción de la dependencia del dólar en transacciones internacionales.
Analistas internacionales observan que el ascenso de los BRICS y las propuestas de Lula reflejan tensiones más amplias dentro del sistema multilateral actual, donde países en desarrollo buscan mayor protagonismo político y económico frente a foros tradicionales como el G20 o las instituciones financieras globales.
No obstante, expertos también señalan que un reemplazo formal del G20 por BRICS enfrenta desafíos significativos, dada la estructura, alcance y recursos del G20, así como la diversa composición de sus miembros, incluidos países desarrollados y economías emergentes.
Mientras tanto, las declaraciones de Lula reabren el debate sobre la necesidad de una gobernanza global más representativa, acorde con el peso demográfico y económico creciente del Sur Global y los países emergentes, y sobre cómo los distintos foros internacionales pueden adaptarse a las nuevas realidades geopolíticas del siglo XXI.


















