El canciller Roberto Álvarez reiteró que el país no reconoce la proclamación de Nicolás Maduro tras las elecciones de 2024 y abogó por una salida pacífica y soberana liderada por los venezolanos.
Santo Domingo.– El Gobierno de la República Dominicana reiteró ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) su firme rechazo a la proclamación de Nicolás Maduro tras las elecciones celebradas en Venezuela el 28 de julio de 2024 y llamó a la construcción de una transición democrática pacífica, soberana y liderada por los propios venezolanos.
Durante su intervención ante los Estados miembros, el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, recordó que la OEA nació bajo la convicción de que “la solidaridad americana y la buena vecindad sólo pueden sostenerse sobre la base de la libertad individual, la justicia social y el respeto a las instituciones democráticas, fundadas todas ellas en el principio esencial de la dignidad humana”.
El canciller afirmó que ese espíritu fundacional debe guiar las deliberaciones del hemisferio frente a la compleja situación que atraviesa Venezuela, advirtiendo que no debe minimizarse la magnitud de una crisis que ha desbordado las fronteras del país suramericano y ha generado impactos regionales.
“No nos llamemos a engaño. La crisis política, institucional y humanitaria de Venezuela ha desbordado sus fronteras desde hace años. Ha impactado a nuestras sociedades y ha generado profundas divisiones en esta organización”, expresó Álvarez.
El ministro calificó la coyuntura actual como “especialmente delicada y peligrosa” y llamó a los países del hemisferio a actuar con responsabilidad colectiva para evitar una escalada indeseable, proteger a la población venezolana y preservar la estabilidad regional.
Al referirse al proceso electoral venezolano, Álvarez fue categórico al señalar que la República Dominicana no reconoció la proclamación de Nicolás Maduro y exigió, junto a otros Estados, la publicación íntegra de las actas electorales y su verificación internacional.
Indicó que, como respuesta a estas demandas, el 30 de julio de 2024 Venezuela expulsó a representantes diplomáticos y consulares dominicanos y de otros seis países, lo que evidenció el deterioro de las relaciones institucionales y democráticas.
El canciller recordó además que el 16 de agosto de 2024, con motivo de la toma de posesión del presidente Luis Abinader, el Gobierno dominicano promovió la Declaración de Santo Domingo, suscrita por 22 países y la Unión Europea, en la que se exigió la publicación de las actas oficiales y el respeto a los principios democráticos y a los derechos humanos.
Álvarez reiteró que la posición dominicana responde a una coherencia con sus valores democráticos y enfatizó que el país no reconoce regímenes de facto ni convalida hechos consumados al margen de la voluntad popular.
No obstante, advirtió que tampoco se puede poner en riesgo la paz social ni la integridad del pueblo venezolano, por lo que llamó a evitar mayores niveles de confrontación.
Finalmente, señaló que las prioridades inmediatas de la comunidad internacional deben ser la preservación del funcionamiento básico de las instituciones del Estado venezolano y la construcción gradual de una hoja de ruta seria y realista que permita una transición democrática, basada en el respeto a la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de las controversias.















