Científicos rusos anunciaron el desarrollo de un nuevo fármaco para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, un trastorno neurológico progresivo que afecta el movimiento y deteriora de forma gradual la calidad de vida de quienes lo padecen.
El medicamento fue desarrollado por el Centro de Reprogramación Genética y Terapia Génica, institución especializada en terapias avanzadas, y se prevé que próximamente inicie la fase de estudios preclínicos, paso fundamental antes de su eventual evaluación en humanos.
De acuerdo con los investigadores, este avance forma parte de una línea de trabajo enfocada en el desarrollo de medicamentos genoterapéuticos seguros y eficaces, orientados a abrir nuevas posibilidades en el tratamiento de enfermedades neurológicas complejas. En paralelo, el centro trabaja en terapias innovadoras para condiciones como la atrofia muscular espinal.
La enfermedad de Parkinson es una afección del sistema nervioso central que provoca temblores, rigidez muscular, dificultad para hablar y alteraciones del equilibrio, además de trastornos del sueño, dolor crónico y afectaciones cognitivas. Aunque existen tratamientos para aliviar los síntomas, actualmente no hay una cura definitiva.
Estudios internacionales recientes advierten que la incidencia del Parkinson podría más que duplicarse para el año 2050, alcanzando alrededor de 25.2 millones de personas en todo el mundo, frente a los 11.9 millones estimados en 2021, lo que refuerza la urgencia de desarrollar nuevas opciones terapéuticas.
Además de este fármaco, científicos rusos también avanzan en la investigación de vacunas experimentales contra el cáncer, basadas en tecnología de ARN mensajero (ARNm), consideradas una de las herramientas más prometedoras de la medicina moderna. Las primeras series de prueba han sido producidas por el Centro Nacional de Investigación Gamaleya, conocido por su trabajo en biotecnología y epidemiología.
Estos desarrollos reflejan una apuesta sostenida por la innovación científica en el campo de la salud, con potencial impacto global en el tratamiento de enfermedades crónicas y degenerativas.

















