La declaración se produjo durante una conferencia de prensa celebrada en el marco de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS). Putin explicó que la decisión responde a un cálculo estratégico: si el gobierno ucraniano decide entablar un diálogo real, Rusia requerirá interlocutores del lado contrario.
«Si realmente entienden que quieren resolver los problemas pacíficamente, y no simplemente destruir nuestra economía en 40 días y doblegar a Rusia, infligiéndonos otra derrota estratégica, necesitemos negociadores», afirmó el mandatario, según información difundida por RT en español.
La campaña de drones y la advertencia de Putin
Las declaraciones de Putin hacen referencia directa a una ofensiva con drones anunciada a finales de junio por el presidente ucraniano Vladímir Zelenski. Según Moscú, esa campaña busca presionar a Rusia para que se siente a negociar en los términos propuestos por Kiev.
El presidente ruso calificó esas amenazas como «una incitación al terrorismo», aunque aclaró que aún no representan un acto terrorista consumado. «Si se llega a ese punto, ya veremos cómo responder. Encontraremos los medios adecuados», advirtió, sin precisar qué tipo de respuesta contempla Moscú.
Putin también reconoció que el proceso de negociaciones sobre la cuestión ucraniana «se encuentra, en general, estancado», lo que refleja la ausencia de avances concretos en las conversaciones diplomáticas entre las partes.
La postura rusa sobre las causas del conflicto
El mandatario reiteró la posición que ha sostenido en diversas ocasiones: Rusia está dispuesta a buscar una solución diplomática, pero condiciona cualquier acuerdo a la garantía de su seguridad a largo plazo. Para Moscú, eso implica abordar lo que denomina las «causas profundas» del conflicto.
Entre esas causas, Putin señaló la expansión de la OTAN hacia el este de Europa, que Rusia percibe como una amenaza directa a su seguridad nacional, y lo que describió como la violación de los derechos de la población rusoparlante en territorio ucraniano. Ambos puntos forman parte del discurso oficial ruso desde el inicio de la guerra.
Las declaraciones del presidente ruso en la cumbre de la OCS añaden un nuevo elemento al debate internacional sobre las posibilidades reales de una negociación entre Moscú y Kiev, en un contexto en que los combates continúan y los contactos diplomáticos directos permanecen suspendidos.













