El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó este martes el tono de sus advertencias contra Irán al asegurar que “quedará muy poco de la República Islámica” al término de una ofensiva que, según afirmó, Washington mantiene preparada.
En un mensaje publicado en Truth Social, Trump señaló que las fuerzas estadounidenses están atacando objetivos iraníes próximos al estrecho de Ormuz y calificó los bombardeos como “grandes y poderosos”.
El mandatario presentó las operaciones como una respuesta a un supuesto intento de Irán de colocar minas marinas en esa estratégica vía marítima.
Según Trump, esos artefactos “han sido completamente retirados o detonados”.
Trump afirma que ocho misiles fueron interceptados
El presidente estadounidense aseguró también que Irán lanzó ocho misiles contra una base militar de Estados Unidos en Jordania.
De acuerdo con su versión, todos fueron “derribados con éxito”.
La información suministrada no ofrece una confirmación independiente sobre la cantidad de misiles lanzados ni sobre el resultado de las interceptaciones señalado por Trump.
Las declaraciones se producen en medio de una nueva escalada militar entre Washington y Teherán y después de recientes ataques estadounidenses contra territorio iraní.
EE.UU. había atacado la isla iraní de Larak
Según el reporte original, los nuevos bombardeos se producen poco después de un ataque estadounidense contra la isla iraní de Larak, situada en el estrecho de Ormuz.
La ofensiva ocurrió la noche del domingo y habría representado el primer ataque de Washington contra territorio iraní desde finales de julio.
El estrecho de Ormuz mantiene una importancia estratégica para los mercados energéticos internacionales debido al elevado volumen de petróleo y gas que transita por esa ruta marítima.
Irán responde contra bases estadounidenses en Jordania
Horas después del ataque sobre Larak, la Guardia Revolucionaria iraní informó del lanzamiento de drones y misiles contra las bases estadounidenses Al Hussein y Al Azraq, ubicadas en Jordania.
Según la versión iraní, los ataques alcanzaron “infraestructura técnica y de reparación”, así como instalaciones utilizadas para el despliegue de aeronaves.
Esas afirmaciones corresponden a la Guardia Revolucionaria y, en el material suministrado, no se incluye una evaluación independiente sobre la magnitud de los daños.
La nueva confrontación aumenta las tensiones en Medio Oriente mientras Estados Unidos e Irán intercambian ataques y acusaciones relacionadas con la seguridad del estrecho de Ormuz y la presencia militar estadounidense en la región.















