BRASILIA. — El sistema brasileño de pagos instantáneos Pix se ha convertido en el centro de una nueva disputa comercial y tecnológica entre Estados Unidos y Brasil, luego de que Washington advirtiera sobre posibles sanciones contra prácticas de comercio digital y pagos electrónicos del país suramericano.
La plataforma, desarrollada por el Banco Central de Brasil y lanzada en 2020, acumula más de 170 millones de usuarios y permite realizar pagos y transferencias en tiempo real, con operaciones gratuitas para personas y costos reducidos para comercios.
La herramienta es vista por Washington como una amenaza para empresas estadounidenses vinculadas al negocio de los pagos electrónicos, entre ellas Visa y Mastercard, cuyo modelo depende del cobro de comisiones por transacción.
Durante un acto de inauguración de un hospital en el estado brasileño de Goiás, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva mostró una pancarta con el mensaje “El Pix es de Brasil”, en defensa del sistema nacional de pagos.
“El Pix es nuestro. Es de Brasil y del pueblo brasileño”, escribió el mandatario, en medio de las tensiones con Estados Unidos.
Amenaza de sanciones
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) ratificó su advertencia a Brasil sobre posibles medidas, que podrían incluir aranceles de hasta 25 %, por lo que considera prácticas relacionadas con comercio digital y servicios de pago electrónico.
Según la agencia estadounidense, ciertas políticas brasileñas serían “irrazonables” y obstaculizarían o restringirían el comercio de Estados Unidos.
Washington sostiene que Brasil habría perjudicado a empresas estadounidenses que compiten en servicios de pago electrónico, mediante políticas que favorecen a una plataforma nacional.
La medida se ampara en la sección 301 de la Ley de Comercio de Estados Unidos, que permite sancionar prácticas comerciales extranjeras consideradas injustas.
El Gobierno estadounidense fijó como fecha límite el 15 de julio para tomar medidas al respecto.
Pix, una plataforma clave para Brasil
Aunque la USTR no menciona directamente a Pix en su comunicado, el sistema de pagos instantáneos es señalado como el principal foco de la controversia.
Pix permite transferencias mediante claves simples, como número telefónico, correo electrónico o código QR, sin necesidad de datos bancarios complejos.
En pocos años se consolidó como el medio de pago más utilizado en Brasil, desplazando parte del uso de tarjetas tradicionales y reduciendo costos de transacción para ciudadanos y comercios.
A diferencia de los sistemas de pagos electrónicos vinculados a redes internacionales, Pix opera como una infraestructura pública, gratuita para personas y de bajo costo para negocios.
Esa ventaja competitiva ha generado preocupación en sectores financieros estadounidenses, especialmente por el impacto que podría tener en el modelo de intermediación de grandes compañías de tarjetas.
Brasil defiende su soberanía digital
El Gobierno brasileño respondió que Pix será protegido y no está sujeto a debate.
El ministro de Hacienda, Darío Durigan, afirmó que la plataforma será salvaguardada como una herramienta estratégica del país.
La Secretaría de Comunicación Social también rechazó las amenazas de Washington y sostuvo que no existe justificación para medidas unilaterales contra Brasil o contra activos nacionales como Pix.
“Pix es una infraestructura pública y gratuita para pagos instantáneos, operada por el Banco Central de Brasil y ampliamente aceptada por la población”, señaló el Gobierno brasileño.
Brasilia también destacó que las normas del sistema se aplican de forma uniforme y neutral, y que empresas estadounidenses participan activamente en el ecosistema de pagos brasileño.
Asimismo, recordó que Brasil es el segundo mercado más grande del mundo para las principales redes estadounidenses de tarjetas de crédito.
Disputa económica y geopolítica
La controversia ocurre en un contexto de mayor competencia por el control de las infraestructuras digitales de pago y de debates sobre la hegemonía del dólar en el comercio internacional.
Otra preocupación de Washington está relacionada con el avance de Pix International y las discusiones dentro de los países del BRICS sobre alternativas financieras al dominio del dólar.
Brasil, por su parte, mantiene una campaña de defensa del sistema bajo el mensaje “El Pix es nuestro, my friend”, en alusión directa a las presiones estadounidenses.
La disputa por Pix refleja cómo las plataformas de pago, la soberanía tecnológica y los intereses de grandes empresas financieras se han convertido en temas estratégicos dentro de las relaciones comerciales internacionales.











