Estados Unidos ejecutó una nueva ronda de bombardeos contra objetivos militares en territorio iraní, en medio de una escalada que mantiene bajo presión la seguridad regional y el tránsito comercial por el estrecho de Ormuz.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que las fuerzas estadounidenses impactaron centros de mando militar, capacidades marítimas, sistemas de defensa aérea y emplazamientos utilizados para lanzar misiles y drones.
Según el organismo, los ataques fueron dirigidos contra infraestructuras relacionadas con las operaciones iraníes que amenazan a embarcaciones comerciales y tripulaciones civiles que atraviesan el estratégico corredor marítimo.
Washington busca reducir capacidad de ataque iraní
CENTCOM explicó que el objetivo declarado de la operación es degradar la capacidad de Irán para continuar atacando embarcaciones comerciales que transitan por el estrecho de Ormuz, considerado una de las rutas más importantes para el comercio y el suministro energético internacional.
El comando estadounidense aseguró que sus fuerzas permanecen desplegadas y preparadas para responder ante lo que Washington califica como agresiones injustificadas contra marineros civiles y buques comerciales.
La ofensiva forma parte de una sucesión de ataques realizados por Estados Unidos contra sistemas de defensa costera, instalaciones militares, radares, redes de comunicación y capacidades navales iraníes. Comunicados anteriores de CENTCOM también han señalado operaciones contra depósitos de municiones y posiciones de vigilancia costera.
Continúa el tránsito comercial por Ormuz
Pese al enfrentamiento militar, CENTCOM afirmó que el tránsito de embarcaciones comerciales se mantiene activo.
De acuerdo con las cifras divulgadas por el organismo, desde principios de mayo las fuerzas estadounidenses han facilitado el paso de aproximadamente 900 embarcaciones comerciales y unos 450 millones de barriles de petróleo crudo.
El 11 de julio, un comunicado oficial situaba el balance acumulado en más de 800 buques comerciales y 400 millones de barriles, lo que respalda el aumento informado durante los días posteriores.
Escalada entre Estados Unidos e Irán
Estados Unidos e Irán intercambian ataques militares desde hace más de una semana, con bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní y represalias de Teherán contra bases e intereses de Washington y sus aliados en la región.
La nueva operación se produce mientras Estados Unidos intenta mantener abierto el estrecho de Ormuz y debilitar las capacidades militares que, según Washington, son utilizadas para atacar el transporte marítimo internacional. Medios internacionales reportaron que las operaciones estadounidenses han continuado durante varias noches consecutivas.
El presidente Donald Trump ha advertido que los ataques continuarán hasta reducir las capacidades militares iraníes y ha amenazado con ampliar la lista de objetivos si Teherán se niega a negociar.
Irán sostiene que sus acciones responden a violaciones de los entendimientos alcanzados previamente con Washington. La Guardia Revolucionaria iraní también ha advertido que las exportaciones regionales de petróleo y gas permanecerán amenazadas mientras continúen las operaciones militares estadounidenses.
La intensificación de los ataques eleva el riesgo de una confrontación regional más amplia y mantiene la atención internacional sobre el estrecho de Ormuz, por donde circula una parte significativa del comercio energético transportado por vía marítima.











