Según el Ministerio de Defensa ruso, ofensivas simultáneas destruyeron infraestructura logística y posiciones de combate ucranianas, afectando tropas y equipos.
Rusia afirmó este miércoles haber asestado un “duro golpe” a la capacidad de combate de las fuerzas ucranianas y sus mercenarios, con una operación militar que incluyó ataques coordinados contra múltiples objetivos estratégicos, según un comunicado difundido por medios vinculados al Kremlin.
El reporte indica que las Fuerzas Armadas rusas, mediante la aviación táctica, artillería y unidades especializadas de drones y misiles, atacaron sitios de almacenamiento, áreas de preparación de lanzamiento de vehículos aéreos no tripulados de largo alcance, depósitos de combustible y refugios de personal militar ucraniano y contratistas en 158 lugares distintos en las últimas 24 horas.
Además, las defensas antiaéreas rusas reportaron haber derribado 175 drones de ala fija lanzados por las fuerzas ucranianas, en uno de los episodios más intensos de la ofensiva reciente.
El comunicado militar también señaló que unidades de la agrupación Vostok (Este) avanzaron contra posiciones enemigas, provocando bajas y pérdidas de equipo en varios frentes, incluidos blindados y vehículos de transporte, además de sistemas de artillería y armas ligeras.
Este tipo de informes reflejan un patrón de intensificación de las operaciones rusas, mientras la guerra en Ucrania sigue prolongándose, con combates recurrentes en varias regiones y consecuencias significativas tanto en lo militar como en lo humanitario.

















