El bombardeo habría alcanzado una instalación vinculada a la industria militar rusa
Briansk, Rusia.– La ciudad rusa de Briansk, ubicada cerca de la frontera con Ucrania, fue atacada con siete misiles de crucero Storm Shadow, en un bombardeo que impactó una instalación vinculada a la industria militar del país.
Según autoridades regionales, el ataque dejó al menos seis personas muertas y más de 40 heridas, mientras que los servicios de emergencia trabajaron durante varias horas para controlar los incendios provocados por las explosiones.
El gobernador de Briansk declaró un día de luto tras el ataque y confirmó que los misiles impactaron una planta que produce componentes microelectrónicos utilizados en sistemas de misiles rusos.
Acusaciones contra Ucrania y el Reino Unido
El Kremlin acusó a Ucrania de ejecutar el ataque y señaló que el uso de misiles Storm Shadow —de fabricación británica— no habría sido posible sin apoyo del Reino Unido, lo que incrementa las tensiones diplomáticas.
Por su parte, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski celebró la operación y afirmó que el objetivo era debilitar infraestructuras clave utilizadas por Rusia para lanzar ataques contra Ucrania.
Escalada en la guerra
El ataque se enmarca en la estrategia ucraniana de golpear objetivos militares dentro del territorio ruso, especialmente en regiones cercanas a la frontera, como Briansk y Kursk.
Los misiles Storm Shadow, suministrados por el Reino Unido y Francia a Ucrania, son misiles de crucero de largo alcance diseñados para atacar infraestructuras estratégicas con alta precisión, lo que los convierte en un arma clave dentro del conflicto.
El bombardeo se produce en medio de una creciente escalada militar entre Rusia y Ucrania, con ataques cada vez más frecuentes contra instalaciones estratégicas en ambos lados del frente.
















