El buque fue retenido por orden del Tribunal de Distrito de Nord-Troms, emitida el 31 de agosto, según confirmó la oficina del gobernador de Svalbard, Lars Fause. La embarcación había llegado el martes con un grupo de científicos rusos y quedó impedida de abandonar el puerto. Las autoridades locales indicaron que atenderán a la tripulación y los pasajeros en coordinación con Trust Arktikugol, la empresa rusa que gestiona los activos de Moscú en el archipiélago.
El número exacto de personas a bordo no fue precisado en un primer momento. El Professor Molchanov es utilizado habitualmente para cruceros de expedición y viajes científicos, incluidos recorridos por el propio Svalbard.

El fundamento jurídico: un laudo arbitral de La Haya
La base legal de la incautación es un fallo emitido en 2023 por un tribunal arbitral con sede en La Haya, que determinó que Rusia debe pagar 4,220 millones de dólares a Naftogaz como compensación por la apropiación ilegal de activos de la compañía en Crimea, entre ellos yacimientos de gas y gasoductos, luego de la anexión de la península por parte de Moscú en 2014.
Ante la negativa rusa a cumplir el fallo, Naftogaz activó una estrategia de ejecución forzosa en múltiples jurisdicciones: recurrir a tribunales de distintos países para identificar y embargar activos comerciales rusos susceptibles de cubrir la deuda. El Professor Molchanov fue identificado como uno de esos activos.
«Rusia no puede eludir su responsabilidad simplemente negándose a cumplir un laudo arbitral internacional. Seguiremos persiguiendo activos rusos en todo el mundo», afirmó el director general de Naftogaz, Sergii Fedorenko, quien calificó la incautación como un paso hacia la reparación por las pérdidas sufridas en Crimea.

La reacción de Moscú y la disputa por el Tratado de Svalbard
La respuesta rusa fue inmediata. El Ministerio de Exteriores convocó a la embajadora de Noruega en Moscú, Heidi Olufsen, para presentar una «firme protesta» y calificó la medida de «secuestro». El embajador ruso en Noruega, Nikolai Korchunov, argumentó que la incautación viola el derecho internacional por razones políticas y anunció que la decisión judicial será apelada. Moscú también exigió la liberación inmediata de la embarcación y garantías para la seguridad de sus pasajeros y tripulantes.
La cancillería rusa vinculó además el episodio con una disputa más amplia sobre el Tratado de Svalbard de 1920. Ese instrumento reconoce la soberanía noruega sobre el archipiélago —vigente formalmente desde 1925— pero garantiza a los ciudadanos y empresas de los países signatarios, incluida Rusia, derechos de acceso y actividad económica en el territorio. Moscú sostiene que las restricciones noruegas violan ese tratado y generan una situación de «bloqueo» contra sus organizaciones en la región.
Putin habla de «terrorismo de Estado» en el Foro de Vladivostok
El presidente ruso, Vladimir Putin, condenó la incautación durante el Foro Económico Oriental celebrado en Vladivostok. Calificó la captura de buques civiles y los ataques a la navegación mercante como «actos de terrorismo de Estado» y vinculó el episodio con las advertencias del presidente ucraniano Volodimir Zelensky a las aerolíneas sobre los riesgos de sobrevolar Rusia.
Putin sostuvo que estos desarrollos complican las perspectivas de negociaciones de paz y acusó a los aliados de Kiev de ser «cómplices del terrorismo internacional» por no condenarlos. Noruega, miembro de la OTAN, no se pronunció de manera inmediata sobre esas declaraciones.












