Liubliana.– El primer ministro de Eslovenia, Janez Janša, lanzó una fuerte crítica contra la evolución política de la Unión Europea al afirmar que el bloque ha llegado a una situación en la que “necesita salvarse de sí mismo”.
Janša publicó este sábado una lista de diez acontecimientos ocurridos en distintos Estados miembros que, a su juicio, habrían resultado “inimaginables” cuando Eslovenia decidió incorporarse a la UE.
Entre ellos mencionó la actual confrontación por el control del Tribunal Constitucional de Polonia, la anulación de las elecciones presidenciales rumanas de 2024, procesos judiciales contra antiguos funcionarios húngaros, la política migratoria española y decisiones europeas sobre energía y medioambiente.
Crisis en Polonia reaviva el debate
Las declaraciones se producen en medio de una grave disputa institucional en Polonia.
El conflicto escaló el viernes después de que la jueza Anna Korwin-Piotrowska anunciara la suspensión por un mes del presidente del Tribunal Constitucional, Bogdan Święczkowski, y de su vicepresidente, Bartłomiej Sochański, y asumiera temporalmente la conducción del organismo.
Święczkowski rechaza la medida y sostiene que Korwin-Piotrowska carece de autoridad para adoptar esa decisión.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, defiende las actuaciones como parte de sus esfuerzos para restaurar la independencia judicial después de las reformas impulsadas por el anterior Gobierno de Ley y Justicia (PiS).
En cambio, el presidente polaco, Karol Nawrocki, dirigentes de PiS y los actuales responsables suspendidos del tribunal denuncian una toma irregular de la institución.
Protestas y enfrentamientos frente al tribunal
La disputa pasó del terreno jurídico a las calles de Varsovia.
Manifestantes se concentraron frente al Tribunal Constitucional y algunos intentaron superar el perímetro de seguridad. La Policía informó del lanzamiento de objetos contra agentes y realizó varias detenciones.
Las autoridades policiales sostienen que fueron desplegadas para proteger a magistrados, trabajadores y las instalaciones, mientras sectores opositores cuestionan la presencia policial alrededor del tribunal.
La crisis forma parte de una disputa que se remonta a 2015 sobre la designación de magistrados, la legitimidad de determinadas decisiones del tribunal y el alcance de las reformas judiciales promovidas durante los años de gobierno de PiS.
Janša recuerda anulación electoral en Rumanía
Entre los ejemplos presentados por el mandatario esloveno figura la anulación de unas elecciones presidenciales en Rumanía.
Ese hecho ocurrió en diciembre de 2024, cuando el Tribunal Constitucional rumano anuló el proceso presidencial tras la primera vuelta y ordenó repetirlo.
El candidato Călin Georgescu llevó posteriormente el caso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que en marzo de 2025 declaró inadmisible su demanda.
Janša utilizó ese episodio como ejemplo de decisiones que considera incompatibles con las expectativas existentes cuando los países de Europa Central y Oriental ingresaron al bloque.
Su propio encarcelamiento en 2014
El primer ministro también aludió, sin mencionarse directamente por nombre, al encarcelamiento “tres semanas antes de las elecciones” del presidente de un partido que encabezaba las encuestas en Eslovenia.
La referencia corresponde al propio Janša.
El dirigente comenzó a cumplir en junio de 2014 una condena de dos años en el caso Patria, apenas 23 días antes de las elecciones parlamentarias del 13 de julio.
Posteriormente, el Tribunal Constitucional anuló su condena y ordenó un nuevo juicio. El procedimiento terminó en 2015 al vencer el plazo legal para realizarlo.
Janša y su partido han sostenido durante años que el proceso tuvo motivaciones políticas.
Exministros detenidos en Hungría
Otra de las críticas se refiere a los procesos contra antiguos integrantes del Gobierno de Viktor Orbán en Hungría.
Los exministros Miklós Seszták y Balázs Hankó fueron detenidos a finales de septiembre después de que el Parlamento levantara su inmunidad para permitir investigaciones por presunta corrupción y uso irregular de fondos públicos.
Ambos niegan haber cometido delitos y Fidesz sostiene que los procesos constituyen persecución política.
Las actuaciones, sin embargo, incluyen investigaciones fiscales y decisiones judiciales de prisión preventiva, por lo que la afirmación de Janša de que fueron enviados a prisión “sin posibilidad de defenderse” constituye su caracterización política del proceso, no un hecho establecido.
España: regularización no equivale a ciudadanía
Una de las afirmaciones de Janša que requiere mayor precisión es la relacionada con España.
El dirigente aseguró que se concedieron “casi un millón de ciudadanías a inmigrantes ilegales mediante un procedimiento acelerado”.
El Gobierno español desarrolló en 2026 un proceso extraordinario de regularización migratoria. Al finalizar el plazo se habían presentado 1,174,978 solicitudes.
La medida permite obtener autorización de residencia y trabajo a quienes cumplan los requisitos, pero no concede automáticamente la ciudadanía española ni derechos de voto en elecciones nacionales.
La ciudadanía requiere procedimientos y períodos de residencia diferentes establecidos por la legislación española.
Energía y competitividad europea
Janša también cuestionó las políticas energéticas de la UE, en particular la aplicación de precios o impuestos al carbono, el cierre de plantas nucleares y el traslado de determinadas actividades industriales hacia países con requisitos medioambientales menos estrictos.
El mandatario esloveno ha planteado recientemente dentro del Consejo Europeo que los elevados costos energéticos afectan la competitividad de la economía europea y ha reclamado medidas para reducirlos.
La Unión Europea, por su parte, sostiene que sus mecanismos de precios al carbono buscan disminuir las emisiones y evitar que industrias europeas trasladen su producción a jurisdicciones con estándares climáticos menos estrictos.
“Salvarse de sí misma”
Janša concluyó su mensaje afirmando que ha surgido una Unión Europea que debe “salvarse de sí misma”.
Su pronunciamiento combina hechos verificables con interpretaciones políticas sobre esos acontecimientos, por lo que cada uno requiere analizar su contexto jurídico e institucional.
El debate llega mientras los gobiernos europeos afrontan diferencias sobre migración, energía, competitividad, funcionamiento de las instituciones y Estado de derecho, asuntos que también han ocupado las reuniones recientes del Consejo Europeo.












