Un portavoz de la Guardia Revolucionaria iraní afirmó que Teherán mantiene el control del estrecho y acusó a Washington de obstaculizar las negociaciones con Omán para su reapertura.
El Cuerpo de la Guardia de la Revolución Islámica de Irán (CGRI) advirtió este miércoles que el estrecho de Ormuz no será reabierto mientras Estados Unidos no acepte las condiciones planteadas por Teherán.
Hossein Mohebi, portavoz del CGRI, aseguró que Irán mantiene el control de la estratégica vía marítima y sostuvo que ninguna embarcación puede atravesarla sin la autorización y gestión de las autoridades iraníes, según declaraciones difundidas por la agencia Tasnim y recogidas por RT.
Mohebi afirmó además que actualmente no habría buques militares enemigos dentro del golfo Pérsico y que las embarcaciones de guerra adversarias se habrían retirado hasta ubicarse, al menos, a unos 400 kilómetros del estrecho de Ormuz.
El funcionario iraní sostuvo que, desde el punto de vista militar y territorial, el canal navegable cercano a Omán se encuentra bajo control de Irán.
Negociaciones con Omán
Según Mohebi, Teherán inició hace aproximadamente un mes conversaciones con Omán sobre el futuro del estrecho y ambas partes habrían alcanzado resultados que calificó de aceptables.
El portavoz explicó que entre los temas tratados estuvieron la proporción de las aguas del estrecho correspondiente a cada país y el reparto de los ingresos derivados de su utilización.
Mohebi acusó a Estados Unidos de intentar obstaculizar esas conversaciones, provocando retrasos en la implementación de los acuerdos alcanzados entre Irán y Omán.
“Si Estados Unidos deja de sabotear y regresa al memorando de entendimiento, podemos reabrir el estrecho de Ormuz en el marco del acuerdo alcanzado. Por lo tanto, nuestras condiciones deben ser aceptadas por Estados Unidos”, afirmó.
El representante del CGRI insistió en que la posición de Teherán permanece firme y advirtió que, si Washington no acepta las condiciones iraníes, “el estrecho de Ormuz no se reabrirá de ninguna manera”.
El estrecho de Ormuz constituye una de las rutas marítimas de mayor importancia estratégica para el comercio energético internacional, por lo que cualquier interrupción prolongada de la navegación puede tener repercusiones sobre los mercados petroleros y la economía mundial.










