Ceuta, España.– El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó como una “violación y un ataque a la integridad territorial” la entrada masiva de personas migrantes desde Marruecos hacia Ceuta y anunció que utilizará todos los recursos del Estado para garantizar la seguridad y recuperar la normalidad en la ciudad autónoma.
Sánchez viajó este viernes a Ceuta acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Allí visitó la frontera del Tarajal y encabezó una reunión de coordinación con autoridades locales, responsables policiales, la Guardia Civil, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes y la Cruz Roja.
Cifras oscilan entre 50,000 y 60,000 ingresos
Las estimaciones sobre la magnitud de la crisis presentan diferencias. El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, situó en alrededor de 60,000 el número de personas que cruzaron desde Marruecos en aproximadamente 24 horas.
El Ministerio del Interior español estimó, en cambio, unas 50,000 entradas desde el jueves e informó que 37,500 personas ya habían regresado a Marruecos durante la tarde del viernes.
Los ingresos se produjeron por diferentes puntos de la frontera terrestre y mediante cruces a nado por el litoral. La llegada desbordó los recursos de una ciudad con cerca de 85,000 habitantes y obligó al Gobierno a desplegar militares y reforzar la presencia policial.
Sánchez responsabiliza a redes de tráfico de personas
El mandatario español atribuyó la movilización a una interpretación difundida por redes dedicadas al tráfico de personas sobre una reciente sentencia del Tribunal Supremo.
Según explicó, la decisión judicial establece que no encajan dentro de las devoluciones inmediatas en frontera los casos de personas que ingresan nadando por el mar, al no existir en ese punto una barrera física.
Sánchez afirmó que esa interpretación se propagó rápidamente y provocó la avalancha. Esta explicación corresponde a la evaluación del Gobierno español y no implica que se haya identificado públicamente a una organización específica como responsable.
Al menos 57 personas habrían muerto
Associated Press reportó al menos 57 fallecidos durante los intentos de entrada. Algunas víctimas murieron ahogadas y otras durante una estampida cerca de una barrera fronteriza en la playa del Tarajal.
Sánchez lamentó las pérdidas humanas y acusó a las redes de tráfico de engañar a jóvenes y exponerlos a situaciones que pueden terminar con su muerte.
Las autoridades españolas y marroquíes mantienen operativos en ambos lados de la frontera, mientras continúan las labores de atención humanitaria y verificación de las víctimas.
Gobierno desplegará más agentes y barreras marítimas
Entre las medidas anunciadas figura un incremento aproximado del 10 % en los efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil, combinado con el despliegue de las Fuerzas Armadas.
El Ejecutivo también instalará boyas en el espigón fronterizo para crear una barrera física y facilitar la aplicación de los procedimientos administrativos correspondientes.
Además, se agilizarán los expedientes de expulsión y repatriación. La Comisión de Asilo fue convocada de urgencia para examinar las solicitudes y determinar la situación jurídica de las personas que ingresaron.
España destaca cooperación de Marruecos
Sánchez agradeció la colaboración de las autoridades marroquíes para contener nuevos cruces y facilitar el retorno de quienes entraron irregularmente.
La embajadora de Marruecos en España sostuvo que la crisis ocurrió contra la voluntad de su país y defendió una migración legal, ordenada y segura.
El Gobierno español también evaluará medidas de apoyo para pequeños comercios y trabajadores autónomos afectados por la paralización y los disturbios registrados en Ceuta.
Gobierno defiende su política migratoria
Sánchez afirmó que el episodio rompe una tendencia descendente en las llegadas irregulares. Según sus datos, esos flujos disminuyeron entre un 36 % y un 37 % durante 2026, después de una reducción cercana al 40 % en 2025.
El Ejecutivo rechazó que la crisis sea consecuencia de sus políticas de regularización y sostuvo que continuará combinando la protección de las fronteras, la lucha contra las organizaciones criminales, la integración y la cooperación con los países de origen y tránsito.
La emergencia mantiene bajo presión a Ceuta y ha reabierto el debate europeo sobre el control fronterizo, la respuesta humanitaria y los procedimientos legales para el retorno de migrantes.











