San Petersburgo.– El presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró este domingo que su país no inició la guerra contra Ucrania y sostuvo que Moscú respondió a las hostilidades desarrolladas por Kiev desde 2014 con el respaldo de países occidentales.
“Nosotros no iniciamos ninguna guerra”, manifestó Putin durante un encuentro con integrantes y comandantes de la Armada rusa en San Petersburgo, con motivo de la celebración del Día de la Marina de Guerra.
Putin responsabiliza a Kiev y Occidente
El gobernante ruso afirmó que las acciones militares de Moscú constituyeron una respuesta al conflicto iniciado en el sureste de Ucrania, región que, según dijo, mantenía históricamente vínculos con Rusia.
Putin volvió así a defender la posición del Kremlin de que las hostilidades comenzaron tras los acontecimientos políticos registrados en Ucrania en 2014 y el posterior conflicto armado en las regiones de Donetsk y Lugansk.
La declaración se produjo durante los actos del Día de la Armada, jornada en la que Putin también recibió informes de comandantes sobre la situación operativa y las tareas desarrolladas por las distintas flotas rusas.
ONU atribuye a Rusia el inicio de la invasión
La versión expresada por Putin contradice la posición adoptada por Naciones Unidas y por la mayoría de sus Estados miembros sobre el inicio de la actual guerra a gran escala.
La ONU establece que Rusia lanzó una ofensiva militar contra Ucrania durante la madrugada del 24 de febrero de 2022, acción considerada contraria a la soberanía, integridad territorial y principios de la Carta de las Naciones Unidas.
La Asamblea General aprobó en marzo de 2022 una resolución titulada “Agresión contra Ucrania”, mediante la cual exigió a Rusia cesar el uso de la fuerza y retirar de manera inmediata, completa e incondicional sus tropas del territorio ucraniano reconocido internacionalmente.
Kiev mantiene acusaciones contra Moscú
Hasta el momento no se había difundido una respuesta específica de la Presidencia ucraniana a estas nuevas declaraciones de Putin.
Sin embargo, el Gobierno de Volodímir Zelenski continúa definiendo el conflicto como una agresión rusa y reclama mayor presión internacional para obligar a Moscú a aceptar una solución que respete la soberanía y la integridad territorial de Ucrania.
Las posiciones enfrentadas sobre el origen de la guerra siguen siendo uno de los principales obstáculos para las negociaciones: Rusia responsabiliza a Kiev y Occidente, mientras Ucrania y sus aliados sostienen que Moscú inició una invasión no provocada en febrero de 2022.
Guerra continúa sin acuerdo definitivo
Las declaraciones se producen mientras continúan los ataques de largo alcance de ambos países y los esfuerzos diplomáticos no logran establecer un alto el fuego duradero.
Moscú mantiene que cualquier acuerdo debe atender sus objetivos territoriales y de seguridad, mientras Kiev reclama la retirada de las fuerzas rusas y garantías internacionales que impidan una nueva ofensiva.











