Teherán. El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, afirmó que su Gobierno no considera a Estados Unidos una superpotencia y aseguró que la resistencia iraní ha demostrado al mundo que Washington no posee el dominio que pretende proyectar.
“No los vemos como una superpotencia, y hemos demostrado al mundo entero que no lo son”, escribió el canciller iraní en un mensaje difundido este sábado en redes sociales.
La declaración se produce en medio de una nueva fase de enfrentamientos entre ambos países, marcada por bombardeos estadounidenses contra territorio iraní, ataques de represalia de Teherán y una creciente militarización de las rutas marítimas próximas al estrecho de Ormuz.
Una declaración dentro de la batalla política
La afirmación de Araghchi representa la posición política del Gobierno iraní y no una conclusión objetiva sobre la capacidad económica, militar o diplomática de Estados Unidos.
El concepto de superpotencia no constituye una categoría jurídica ni es otorgado por una institución internacional. Generalmente se utiliza para describir a los Estados con capacidad de proyectar poder militar, económico, tecnológico y diplomático en distintas regiones.
Por tanto, la declaración debe interpretarse como parte de la confrontación narrativa entre Teherán y Washington, en la que ambos gobiernos intentan presentar sus operaciones como exitosas y las acciones del adversario como una muestra de debilidad.
El portavoz de la Cancillería iraní, Esmaeil Baghaei, había afirmado anteriormente que Irán había derrotado a Estados Unidos e Israel y que esa resistencia demostraba que la República Islámica era una “verdadera superpotencia”. Esa valoración tampoco ha sido verificada de manera independiente y forma parte del discurso oficial iraní.
Estados Unidos amplía sus ataques
El Comando Central de Estados Unidos, Centcom, confirmó que sus fuerzas han ejecutado varias rondas de ataques contra objetivos iraníes durante julio.
Entre los lugares atacados figuran Bushehr, Chabahar, Jask, Konarak, Abu Musa y Bandar Abbas. Washington sostiene que las operaciones están dirigidas contra sistemas de defensa costera, almacenes de misiles y drones, radares y capacidades marítimas utilizadas para amenazar el transporte comercial.
Medios internacionales también han informado que los bombardeos alcanzaron puentes, instalaciones energéticas, aeropuertos y zonas portuarias, provocando víctimas, daños materiales e interrupciones de servicios en el sur de Irán.
Teherán acusa a Estados Unidos de atacar infraestructura civil, mientras Washington sostiene que sus operaciones buscan reducir la capacidad militar iraní y proteger la navegación internacional.
Irán responde contra instalaciones estadounidenses
Irán ha lanzado misiles y drones contra bases, instalaciones militares e infraestructuras ubicadas en varios países de Oriente Medio que albergan fuerzas estadounidenses.
Arabia Saudita, Baréin, Kuwait, Jordania, Irak, Catar y Omán han reportado ataques, intercepciones o incidentes vinculados con la escalada. Algunas acciones iraníes también han afectado instalaciones energéticas y servicios esenciales en países vecinos.
El Centcom informó anteriormente que interceptó misiles balísticos y drones lanzados por Irán hacia Kuwait, Baréin y zonas cercanas al estrecho de Ormuz.
Teherán presenta estas operaciones como respuestas defensivas frente a los ataques estadounidenses. Washington, en cambio, las califica como amenazas contra sus fuerzas, aliados y la navegación comercial.
Araghchi promete defender todo el territorio
Antes de cuestionar la condición de superpotencia de Estados Unidos, Araghchi aseguró que Irán defendería cada parte de su territorio frente a lo que calificó como una agresión estadounidense.
El canciller hizo la declaración después de denunciar la muerte de civiles durante un ataque contra un puente en la provincia de Hormozgán. Irán responsabiliza directamente a Washington de esas víctimas, aunque las circunstancias y el balance completo todavía requieren verificación independiente.
El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní sostiene que las operaciones estadounidenses violan la soberanía del país y el memorando de entendimiento alcanzado previamente para reducir las hostilidades.
Washington restablece bloqueo naval
Estados Unidos anunció el restablecimiento del bloqueo contra embarcaciones que entren o salgan de puertos y zonas costeras iraníes.
El Centcom asegura que permitirá el tránsito de barcos que no violen las restricciones y que las medidas buscan impedir que Irán utilice sus puertos para mantener operaciones militares contra la navegación comercial.
Irán considera el bloqueo un acto de guerra y una violación de los acuerdos alcanzados con Washington.
La medida incrementa el riesgo de incidentes con buques comerciales y militares en el golfo Pérsico y el mar de Omán, especialmente cuando fuerzas estadounidenses intentan inspeccionar, detener o desviar embarcaciones.
Trump amenaza con atacar plantas y puentes
El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que su país podría atacar plantas eléctricas y puentes iraníes si Teherán no acepta retomar las negociaciones.
Una ampliación de los bombardeos hacia infraestructura energética y de transporte podría agravar el impacto sobre la población civil, reducir el suministro de electricidad y dificultar el movimiento de alimentos, combustibles y servicios de emergencia.
Irán sostiene que no negociará bajo amenazas y acusa a Washington de intentar utilizar la presión militar para imponer condiciones.
Acuerdo de junio queda debilitado
Estados Unidos e Irán habían firmado en junio un memorando de entendimiento destinado a reducir las hostilidades, facilitar la navegación por el estrecho de Ormuz y abrir una vía para nuevas conversaciones.
La Casa Blanca presentó entonces el acuerdo como un paso hacia el cese de los enfrentamientos y una eventual negociación sobre el programa nuclear iraní y la seguridad regional.
Sin embargo, Irán anunció que suspendería compromisos incluidos en el documento, alegando que Estados Unidos había incumplido lo pactado mediante nuevos ataques. Washington responsabiliza a Teherán de haber provocado la reanudación de las operaciones.
Crece el riesgo de una guerra regional
La disputa ya no se limita al territorio de Estados Unidos e Irán. Los ataques, las bases militares, las rutas petroleras y los sistemas de defensa de varios países de Oriente Medio están involucrados directa o indirectamente.
La interrupción del tránsito por el estrecho de Ormuz representa además un riesgo para el comercio energético mundial, debido a la importancia de esa vía para las exportaciones de petróleo y gas.
Las declaraciones de Araghchi reflejan la confianza que el Gobierno iraní intenta proyectar frente a Washington. Sin embargo, no demuestran por sí mismas una victoria militar ni la pérdida objetiva de la capacidad global estadounidense.
Lo confirmado es que ambos países continúan aumentando la presión militar y que cada nueva operación eleva las posibilidades de errores de cálculo, daños a civiles y expansión del conflicto.











