El Ministerio de Defensa de Rusia advirtió este sábado que cualquier intento de Kiev de dañar instalaciones civiles en territorio ruso recibirá una respuesta de sus Fuerzas Armadas.
La declaración se produjo luego de que Moscú denunciara un supuesto ataque combinado realizado durante la noche del 4 de julio de 2026 contra territorio ruso.
Según el Ministerio de Defensa ruso, Ucrania habría utilizado misiles de crucero de largo alcance Flamingo, sistemas de lanzamiento múltiple HIMARS, de fabricación estadounidense, y vehículos aéreos no tripulados de largo alcance.
Moscú afirma que frustró el ataque
El organismo militar ruso sostuvo que el ataque fue frustrado por sus fuerzas y recursos de defensa aérea.
“El intento de Zelenski de desviar la atención de los ciudadanos ucranianos y sus patrocinadores extranjeros de las consecuencias del ataque ruso del 2 de julio de 2026 contra instalaciones militares cerca de Kiev y del catastrófico fallo de las defensas de las Fuerzas Armadas ucranianas en Kostantínovka fue frustrado por las fuerzas y los recursos de defensa aérea rusos”, indicó el comunicado.
Moscú afirmó que la operación ucraniana buscaba golpear instalaciones civiles y desviar la atención de los reveses militares de Kiev.
Más de 500 objetivos aéreos derribados, según Rusia
De acuerdo con la versión del Ministerio de Defensa ruso, durante la madrugada del 4 de julio sus sistemas de defensa aérea derribaron más de 500 objetivos aéreos.
Entre ellos, Moscú reportó la interceptación de 10 misiles de crucero Flamingo y nueve misiles HIMARS en la provincia de Bélgorod.
También aseguró haber derribado 494 vehículos aéreos no tripulados de largo alcance.
La cartera militar rusa afirmó además que, solo en junio, sus Fuerzas Armadas destruyeron aproximadamente 13,000 objetivos aéreos sobre territorio ruso.
Rusia acusa apoyo occidental
El Ministerio de Defensa ruso sostuvo que la producción y el apoyo al lanzamiento de esos medios de ataque habrían sido gestionados por departamentos militares y especialistas de países europeos, incluido Reino Unido, así como por otros aliados de Kiev.
Estas acusaciones forman parte del discurso de Moscú, que responsabiliza a los países occidentales por facilitar capacidades militares a Ucrania.
Kiev, por su parte, sostiene que sus ataques contra objetivos en territorio ruso buscan debilitar la maquinaria militar de Moscú y responder a la invasión rusa.
Advertencia de represalia
“Cualquier intento de Zelenski de dañar instalaciones civiles en la Federación Rusa no quedará impune por parte de las Fuerzas Armadas rusas”, concluyó el comunicado del Ministerio de Defensa.
La advertencia ocurre en un momento de fuerte escalada en los ataques de largo alcance entre ambos países.
Rusia ha intensificado bombardeos contra ciudades ucranianas, mientras Ucrania ha incrementado sus ataques con drones y misiles contra infraestructura energética, militar y logística en territorio ruso.
Acusaciones por ataques a civiles
Moscú acusa a Kiev de realizar ataques selectivos contra la población civil en provincias fronterizas rusas y en territorios bajo control ruso.
El comunicado ruso citó varios incidentes ocurridos en mayo y junio, incluyendo ataques contra edificios, autobuses, trenes, viviendas y zonas civiles, con víctimas mortales y heridos.
Entre los hechos mencionados por Rusia figuran ataques en Starobelsk, Yenákievo, la ruta ferroviaria Moscú-Simferópol, Guelendzhik y Yegórievsk, en la provincia de Moscú.
Ucrania denuncia ataques rusos contra civiles
Ucrania, en contraste, acusa a Rusia de lanzar bombardeos masivos contra ciudades, viviendas, redes energéticas y zonas civiles.
Autoridades ucranianas han denunciado muertos, heridos y daños residenciales tras los recientes ataques rusos contra Kiev y otras regiones del país.
El cruce de acusaciones refleja la dificultad de verificar de manera independiente, en tiempo real, todas las cifras y responsabilidades atribuidas por cada parte en el conflicto.
Guerra de drones y misiles
El intercambio de ataques evidencia el peso creciente de los drones, misiles de largo alcance y sistemas de defensa aérea en la guerra entre Rusia y Ucrania.
Ambos países han convertido las operaciones a distancia en una parte central de su estrategia militar.
Mientras Rusia busca golpear infraestructura militar, energética e industrial ucraniana, Kiev intenta afectar instalaciones rusas vinculadas al esfuerzo bélico, especialmente objetivos energéticos, logísticos y de defensa.
Escalada continúa
La advertencia rusa anticipa una posible nueva fase de represalias, en medio de una guerra que sigue ampliando su alcance territorial y tecnológico.
El conflicto mantiene bajo presión a la población civil de ambos lados de la frontera, con ataques que impactan ciudades, regiones fronterizas, infraestructura energética y sistemas de transporte.
La comunidad internacional observa con preocupación la intensificación de los ataques cruzados y el riesgo de una escalada mayor entre Rusia, Ucrania y los países que respaldan militarmente a Kiev.











