PEKÍN. — La empresa china Spacesail realizó con éxito la primera prueba de llamadas satelitales directas con teléfonos inteligentes comerciales sin modificar, un avance tecnológico que podría transformar las comunicaciones móviles.
De acuerdo con la agencia Xinhua, las llamadas de voz se completaron mediante el satélite de prueba Spacesail DTC 01.
Este satélite fue puesto en órbita por el cohete Zhuque-2E, lanzado el 9 de junio desde la zona piloto de innovación espacial comercial de Dongfeng, en el noroeste de China.
Calidad similar a una red 5G terrestre
Según la compañía, la calidad del sonido durante la prueba fue comparable a la de una red 5G terrestre.
Spacesail aseguró además que la conexión se mantuvo estable y fluida durante todo el ensayo.
El logro es considerado un hito para China porque permite realizar llamadas satelitales directas usando teléfonos inteligentes comunes, sin modificaciones.
Diferencia frente a sistemas anteriores
A diferencia de sistemas previos, como Tiantong-1, que requieren teléfonos especiales y operan desde órbitas más lejanas, esta tecnología utiliza satélites en órbita baja terrestre.
Esa característica permite señales más potentes y compatibilidad con celulares 5G convencionales.
El avance no exige cambios de hardware ni de software en los dispositivos móviles.
Hacia la integración con redes 6G
Spacesail indicó que la alta compatibilidad con las redes móviles existentes abre la puerta a una integración más profunda entre comunicaciones satelitales y redes terrestres.
Hasta el 5 de junio, la constelación de la empresa estaba compuesta por unos 200 satélites.
La compañía planea ampliar rápidamente la red hasta alcanzar 324 satélites antes de finalizar el año.
A largo plazo, su meta es superar los 15,000 satélites para integrarse plenamente en servicios 6G.
Comunicación en zonas remotas
La tecnología podría permitir comunicaciones móviles en zonas remotas donde no existe cobertura tradicional.
También representa un paso importante hacia redes híbridas que combinen infraestructura terrestre y satelital para ampliar el acceso a servicios de voz y datos.
El avance refuerza la competencia global por el desarrollo de nuevas generaciones de telecomunicaciones y posiciona a China como uno de los actores más activos en la integración de satélites con telefonía móvil.















