Belgrado.– Las autoridades de Serbia frustraron un presunto complot para sabotear el gasoducto BalkanStream, una infraestructura clave para el suministro de gas ruso hacia varios países de Europa.
El hallazgo fue confirmado por el presidente serbio, Aleksandar Vucic, quien informó que la Policía y el Ejército localizaron dos mochilas con explosivos en las cercanías de la localidad de Velebit, en el norte del país, próximo a la frontera con Hungría.
Según las informaciones oficiales, de haber sido activados los artefactos, la explosión habría interrumpido el flujo de gas hacia Bulgaria, Serbia y Hungría, generando un impacto significativo en el suministro energético de la región.
Las autoridades continúan investigando el caso, mientras el mandatario serbio advirtió que actuarán con firmeza contra cualquier intento de atentar contra los intereses estratégicos del país.
El incidente generó preocupación en Hungría, cuyo primer ministro, Viktor Orbán, convocó una reunión de emergencia del Consejo de Defensa, al considerar el hecho como una amenaza a la seguridad energética nacional.
Por su parte, el canciller húngaro, Peter Szijjarto, calificó el hallazgo como un ataque a la soberanía del país, subrayando que una interrupción del gasoducto obligaría a buscar fuentes de energía más costosas y menos fiables.
El BalkanStream forma parte del sistema TurkStream, una de las principales rutas para el transporte de gas ruso hacia el sureste de Europa, especialmente tras las interrupciones en otras infraestructuras energéticas del continente.
Este hecho se produce en un contexto de creciente tensión geopolítica y disputas en torno al suministro energético en Europa, donde los gasoductos se han convertido en objetivos estratégicos dentro del conflicto internacional.










