El presidente de EE. UU. critica a países que no apoyaron la guerra contra Irán y les exige actuar por su cuenta.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó duras críticas contra aliados tradicionales como Reino Unido, en medio de crecientes tensiones por la guerra contra Irán y la crisis energética global.
A través de su red social, Trump expresó su frustración por lo que considera una falta de apoyo internacional a la ofensiva militar, especialmente por parte de países europeos que han evitado involucrarse directamente.
“Vayan a tomar su propio petróleo”
En un mensaje directo, el mandatario instó a estos países a actuar por su cuenta ante el bloqueo del estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el suministro energético mundial.
“A todos esos países que no pueden conseguir combustible… ármense de valor, vayan al estrecho y ¡tómenlo!”, escribió Trump, en referencia a la crisis provocada por Irán en la zona.
El mensaje también incluyó una advertencia: Estados Unidos podría no continuar brindando apoyo como en el pasado.
El estrecho que mueve al mundo
El estrecho de Ormuz es un punto estratégico clave, por donde transita aproximadamente el 20% del consumo mundial de petróleo y cerca de una cuarta parte del crudo transportado por mar.
Su bloqueo ha generado un impacto inmediato en los mercados energéticos, elevando el precio del petróleo por encima de los 115 dólares por barril y presionando el costo de los combustibles a nivel global.
Tensión con aliados europeos
Las declaraciones de Trump se producen en un contexto de desacuerdos con varios países europeos.
Algunos gobiernos, como los de España e Italia, han rechazado permitir el uso de sus bases militares para operaciones contra Irán, lo que ha generado fricciones dentro del bloque occidental.
Un cambio en la política exterior
El tono del presidente refleja un giro en la política exterior estadounidense, con un enfoque más exigente hacia sus aliados.
Trump ha insistido en que otros países deben asumir mayor responsabilidad en materia de defensa y seguridad, especialmente en conflictos que afectan intereses globales.
Energía como arma geopolítica
La crisis actual evidencia cómo el petróleo se ha convertido en un elemento central del conflicto.
El control de rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz no solo tiene implicaciones económicas, sino también políticas y militares, al influir directamente en el equilibrio de poder internacional.
Un escenario más fragmentado
Las tensiones entre Estados Unidos y sus aliados reflejan un escenario global más dividido, donde las decisiones militares y energéticas ya no cuentan con el mismo nivel de consenso internacional.
La combinación de guerra, energía y presión diplomática está redefiniendo las relaciones entre potencias y aliados en un contexto cada vez más complejo.















