El Gobierno español, liderado por Pedro Sánchez, repudió los bombardeos de Estados Unidos e Israel en Irán y habilitó un gabinete de crisis ante la presencia de miles de españoles en la región.
Madrid.– El Gobierno de España ha condenado enérgicamente los recientes ataques militares contra Irán, ejecutados por Estados Unidos e Israel, y ha activado un Gabinete de Crisis para proteger a los aproximadamente 30 000 ciudadanos españoles que se encuentran en la región, informó el Ejecutivo este lunes.
En un pronunciamiento contundente, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, calificó la ofensiva como una violación del derecho internacional y expresó su profundo rechazo a las acciones que han desencadenado un aumento de la violencia en Medio Oriente.
Posición de España frente a la escalada
España ha desplegado una postura crítica dentro de la Unión Europea respecto a la operación militar, rechazando tanto la intervención militar como sus consecuencias humanitarias y políticas. El Gobierno español ha subrayado que, aunque se puede condenar un régimen opresivo, ello no justifica una intervención que viola normas internacionales o que provoca víctimas civiles inocentes.
Sánchez también intentó, con apoyo de varios países europeos, endurecer la declaración de la UE sobre el conflicto, pero las negociaciones internas impidieron un texto más firme debido a la oposición de países como Alemania e Italia.
Protección de españoles en el exterior
El Gabinete de Crisis activado por la Cancillería española coordina medidas para garantizar la seguridad de los ciudadanos en la región, incluidos servicios consulares reforzados y comunicaciones directas con quienes se encuentran en zonas potencialmente afectadas por el conflicto. Hasta el momento, no se han reportado españoles heridos como consecuencia de los ataques.
Aunque no se contempla una evacuación masiva a corto plazo, el Ministerio de Exteriores mantiene planes de protección y escenarios de contingencia listos para su activación según evolucione la situación en el terreno.
Además, se ha informado que los casi 700 militares españoles desplegados en Líbano han elevado su nivel de alerta como medida preventiva ante posibles repercusiones de la crisis regional.
Contexto de la crisis
Este pronunciamiento del Gobierno español llega en medio de una escalada significativa en Oriente Medio, tras ofensivas militares que han generado reacciones internacionales diversas, desde condenas y llamados a la desescalada hasta advertencias sobre posibles respuestas defensivas de varios actores en la región.
La postura de España refuerza un llamado más amplio internacional para que se respeten el derecho internacional humanitario, se preserve la seguridad de civiles y se promueva una salida diplomática frente a la violencia.
















