La línea de alta velocidad que une Beijing y Harbin cumple cinco años conectando el noreste de China con la capital, consolidándose como clave para el transporte y desarrollo regional.
El ferrocarril de alta velocidad Beijing-Harbin —una de las principales líneas de la red ferroviaria china— celebró este viernes el quinto aniversario de su plena operación desde que fue inaugurado como corredor prioritario para la conexión del noreste de China con la capital nacional.
Con una longitud total de 1,198 kilómetros, la línea une las provincias nororientales de Liaoning, Jilin y Heilongjiang con Beijing, facilitando el transporte rápido de pasajeros y mercancías en una de las regiones más extensas y de mayor actividad económica del país.
Desde su entrada en servicio, esta ruta ha permitido reducir significativamente los tiempos de viaje entre las principales ciudades del noreste y la capital, impulsando el turismo interno, mejorando la eficiencia logística y fortaleciendo la integración regional en el vasto territorio chino.
La celebración de este aniversario fue acompañada por eventos y actividades en estaciones clave a lo largo de la línea, destacando la importancia de la infraestructura de alta velocidad en la modernización del sistema de transporte de China y su impacto en la vida cotidiana de millones de personas que dependen de este servicio cada año.
La red ferroviaria de alta velocidad de China es una de las más extensas del mundo y representa un pilar estratégico de la movilidad nacional, contribuyendo al desarrollo económico y social de regiones interiores que anteriormente enfrentaban desafíos de conectividad.

















